“Niños, Niñas, Semilla de Esperanza”

El trabajo con la Infancia Misionera que el equipo de animadores está realizando en la parroquia Santa Rita, diócesis de Yoro se está llevando a cabo con la colaboración de los padres de familia. Ellos han sido nuestros colaboradores en todas las actividades que se han hecho. La Infancia misionera está presente en cinco aldeas del sector 3 de nuestra parroquia (Guanchía Cerro, Urraco, Agua Blanca, Sarrosa y Bálsamo) y en cinco comunidades del sector 2 ( Cangrejales, Vertiente, Crucitas, Placido, Capulin).

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El 4 de noviembre se realizó la segunda Asamblea de los niños de la IM del sector 3. Todos los niños fueron recibidos por la comunidad de la Sarrosa. Se inició con una caminata en la cual los anfitriones recibían con una calurosa bienvenida a los demás niños y niñas de las diferentes comunidades, con cantos, lemas que distinguían cada grupo, pancartas, instrumentos de percusión que los mismos niños crearon. De esta manera, se les hizo sentir que son protagonistas de la actividad.  Los padres de familia y los animadores los animaron para que pongan en práctica su creatividad.

El lema de esta asamblea fue: “Niños, Niñas, Semilla de Esperanza”

Este lema hace resaltar que ellos, desde su pequeña edad, están evangelizando a su familia. Por eso, son “Semilla de Esperanza” en este mundo tan convulsionado. Confiamos que gracias el acompañamiento que se les está dando, podrán dentro de poco ser adolescentes que harán la diferencia para un mundo mejor.

Esta actividad es muy importante para los niños y niñas. Es una oportunidad para que puedan compartir, conocer a otros niños y niñas de su misma edad o similar; También ellos van aprendiendo que cuando se trabaja en conjunto se puede lograr muchas cosas y que no se podría estando solos.  Aprenden también a ser tolerantes y a poner en práctica todo lo que se les enseña.

Por fin, ellos y ellas se alegraron con el saludo de los niños y niñas de Perú y de Filipinas correspondiéndoles con un saludo desde Honduras. Así van haciendo realidad el lema de la IM: “DE LOS NIÑOS DEL MUNDO SIEMPRE AMIGOS”

niños Infancia, sector 3

DSC00197.JPGGrisel Cabrera, Misionera Laica asociada a la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec desde enero de 2017, es originaria de Costa Rica.

 

 

 

Acoger y acompañar al migrante

Desde Enero  de 2017, mi ministerio ha sido apoyar la casa de migrante en la ciudad de Ocotepeque. La casa está situada en el área del trifinio donde los países de El Salvador, Guatemala y Honduras se unen. Históricamente esta es una de las rutas que los migrantes usan en su viaje hacia Estados Unidos. La casa sirve como un lugar donde pasan una noche de descanso. En ella, se les ofrece comida, un lugar para ducharse y tener una noche en seguridad. Muchos de los migrantes han pasado muchas dificultades hasta de llegar hasta aquí y les esperan muchos peligros en el camino que les falta en recorrer. Es parte de mi ministerio darles información donde están situadas las casas de migrantes en Guatemala, México y Estados Unidos y también informarles de los peligros que puedan correr en la ruta migratoria. Estos peligros van desde la trata de personas, los robos, los secuestros y muchos otros.  Es también parte de mi ministerio escuchar y acompañar espiritualmente a los que lo necesitan, pero al mismo tiempo cocino, limpio la casa, lavo la ropa de cama, y ayudo con reportes al final del mes para nuestros donantes. El ministerio con migrantes es un ministerio que nos llama a acompañar a nuestros hermanos/as que están buscando una vida mejor en otros países. La mayoría de los migrantes son forzados a salir de sus países de origen por necesidades económicas, y violencia en su contra. El apoyo que nosotros les damos en la casa de migrante es simplemente un momento de paz en un viaje lleno de peligros. La mayoría de nuestros hermano/as que pasan por la casa del migrante no llevan mucho más que la esperanza y la confianza de que un día tendrán una vida mejor y que Dios les ayudará en el futuro incierto al que se afrentan.

Luis Lopez SFM,  sacerdote misionero, miembro de la Sociedad de Misiones extranjeras Scarboro, ha sido misionero en Camboya, Guyana y Honduras.

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Un montón de testigos… Domund 2017

Leí el mensaje del Papa Francisco para la Jornada mundial de las misiones. Voy a resaltar sólo algunos puntos que me llamaron la atención. El Papa busca expresar cuáles son los fundamentos, el corazón y las actitudes de la misión que define como anuncio del Evangelio del amor de Dios Padre hecho con la fuerza del Espíritu Santo.

Todo comienza, dice, con un encuentro. Encuentro con un acontecimiento o una persona que da un nuevo horizonte a la vida. Tiene que ver con lo que llamamos ser testigo. Ser testigo es ser impresionado por algo o por alguien, a tal punto que uno desea ser o vivir algo parecido. ¿Quiénes son esas cosas que han marcado mi vida? Probablemente personas como mis padres, un familiar, abuela o tío, amigos, Rogelio, Etty, o grandes personajes de la historia, del deporte… o de la Iglesia como Monseñor Romero o doña Rosita de mi comunidad, etc.

Se trata de un conocimiento adquirido por experiencia: yo lo ví, lo oí, lo escuché, lo entendí… y eso ha cambiado algo dentro de mí. Ha dado un sentido a mi vida, un horizonte, un rumbo. Hasta me ha salvado, me ha devuelto la paz, la alegría.  Yo llevo dentro de mí el fruto de ese encuentro. El testimonio primero me ha servido a mí. Llegó a ser referencia de vida. Y yo sé cómo hablar de esa experiencia que ha cambiado. Puedo comunicarla a otros cuando la ocasión se da. De palabra o de vida.

En el testimonio, no se trata de imitar completamente al otro. Lo que me ha tocado pertenece al otro, es único. Yo vivo otra vida, en otro tiempo, lugar, contexto, cultura. Lo que transfiere el testimonio va más allá de las circunstancias. Se comunica lo que está en el corazón de las cosas, el espíritu, el alma, el Dios escondido de repente revelado, la fuente de todo, lo permanente, lo vital, el fuego, la fuerza, la alegría. Este encuentro con un testigo, uno lo puede haber vivido en vivo y directo. Pero hay encuentros que se hacen en forma indirecta. Yo no conocí a Monseñor Romero, pero he escuchado grabaciones de sus homilías. No he conocido a Jesús, pero he oído hablar de él por sus amigos de ayer y de hoy. Estamos rodeados por una nube de testigos de Dios. Y uno puede ser testigo para otros. En el mundo de la fe, de la misión cristiana, todo acontece de la misma manera: testimonio de vida, de palabra que me revela al Dios Amor presente en el testigo Jesús, que me llega hoy en directo por montón de testigos, y que me dan ganas de comunicarlo yo también.

Juan Greffard pmé. Sacerdote misionero miembro de la Sociedad de Misiones extranjeras de Québec, ha sido misionero en Chile, Canadá, Brasil  y Honduras.

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La misión en familia

En estos dos últimos años, mi esposa Runy y yo, hemos estado acompañando un grupo de Infancia Misionera en la aldea de Urraco de la Parroquia Santa Rita, Yoro. Lo hemos nombrado  “Misioneros de Cristo” con su lema “Siempre Listos”. Como familia , este trabajo nos ha llevado por un camino lleno de  muchos retos,  muchas tristezas y  también satisfacciones. Hemos aprendido a conocer cada una de las realidades de estos niños y niñas que viven  en situaciones de mucha  pobreza. La mayoría vienen de hogares con un alto grado de desintegración familiar. Muchos de ellos no viven con sus dos padres, algunos  viven  sólo con su madre y otros con algún pariente cercano. Quiero comentarles que hay niños que por el trabajo y ocupaciones  de las personas con quienes viven quedan prácticamente solos en sus hogares. Así es el caso de dos de una niña de   9 años que  va a la escuela por la mañana, mientras su  hermano de 5  años queda solo hasta el mediodía hasta que le llega la hora de  ir a clases en el kinder de la comunidad. En otra familia, la mamá tiene que dejar a cargo de su hija de 7 años a  los dos más pequeños cuando ella debe ir a trabajar o realizar cualquier otro mandado e ir al médico. No todos los niños de Infancia Misionera cuentan con esta realidad, pero estos casos son los  más relevantes y hemos decidido compartirlos ya que esto nos llena de mucha compasión y sobre todo nos impulsa a seguir con la misión.

Contamos con el apoyo del consejo de la Iglesia Católica Virgen del Carmen que se ha convertido en esa alianza fuerte para llevar a cabo este proceso de la infancia en esta comunidad.

Para nosotros como animadores, no ha sido fácil debido a la variedad de  compromisos con los que ya contamos, como lo son: los compromisos  familiares, de trabajo y eclesial.

En algunos  momentos hemos sentido cansancio y desánimo. Pero al ver la acogida de los niños y niñas en nuestra llegada a cada encuentro. Al verlos cuando salen corriendo hacia nosotros con mucha emoción,  mencionando nuestros nombres, nos llenamos de mucha alegría, satisfacción  y deseos de seguir acompañándoles, motivándoles para que sean pequeños grandes colaboradores de la Iglesia y puedan crecer en amistad con Jesús.

Agradecemos a Dios, a los padres y madres de familia, por dejar que acompañemos a sus hijos e hijas, a las jóvenes que se encargan de ir a traer y dejar a los niños en sus casas el día del encuentro, al padre Andrés,  a las misioneras Yanira y Grisel que siempre nos apoyan y acompañan en este importante trabajo y hermoso proceso misionero.

antonio y runyAntonio Cruz y Runy Banegas, matrimonio que trabaja en colaboración con los misioneros de la Sociedad de Misiones Extranjeras en la Parroquia Santa Rita,  viven junto a sus dos hijos en la comunidad de El Bálsamo. Antonio  acompaña a la comunidad de Urraco  como Delegado de la palabra, allí junto a Runy y con la colaboración de algunos jóvenes  animan los encuentros de Infancia Misionera.

 

Teresita, Humana y Santa

Como todo ser humano, Teresa estuvo sujeta a condicionamientos inconscientes en su vida. Vivió la experiencia de un proceso liberador desde el punto psicológico que la condujo a la aceptación de sí misma y por tanto, le dio  capacidad de integrar  de forma madura todas las limitaciones de su historia personal. La santa enseña aprovechar todo para crecer y madurar. Ella asume su propia vida limitada, imperfecta, condicionada por el ambiente familiar, religioso y social, de este modo, se libera de su dominio para convertirse, con la gracia de Dios y por la confianza en EL, en una persona libre que descubre el DIOS  de Jesucristo, fiel y Misericordioso. Tuvo que luchar para superar todo aquello que le impedía ser ella misma. El amor de Dios y la amistad con Él despertaron en ella el dinamismo liberador capaz de orientar todos los condicionamientos hacia la integración psicológica y afectiva.

Para el hombre y mujer de hoy,  atormentados psicológicamente por tantas experiencias negativas en el ambiente familiar y social y que llevan a la angustia y a la inseguridad frente al futuro, Teresa muestra que el miedo ante la incertidumbre de cada día se resuelve abriéndose al amor de Dios y del prójimo. Es así como se va adquiriendo la paz y la alegría de saber que hay un Dios Padre misericordioso que acompaña con su amor y providencia a todos sus hijos e hijas. La santa presenta al mundo enfermo de miedo y de angustia la terapia del amor y la confianza en Dios, servicio y entrega a los demás. Santa Teresita ha descubierto y nos transmite la verdad profunda de un Dios de misericordia que quiere comunicarse plenamente a todos y todas  los que se abran a ÉL. Podemos vivir nuestro cielo en la tierra haciendo el bien a los que nos rodean. Actuar con bondad siempre, buscando lo mejor para los demás. Esa es una manera de alcanzar el cielo.

¡Feliz Fiesta de Santa Teresita del niño Jesús!

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EL MES DE LA BIBLIA

En estos tiempos de huracanes, inundaciones y terremotos, abundan los falsos profetas que anuncian más destrucción y muerte. Lo curioso y sorprendente es que muchos creen en estos locos y falsos profetas, Caen en la trampa de estos charlatanes y dan crédito a estas supuestas revelaciones. Creen en estos profetas de desgracias que usan el miedo y la atracción por la morbosidad para engañar a la gente con anuncios apocalípticos sensacionalistas. Estos profetas de desgracias se alimentan de interpretaciones falsas de los textos bíblicos.  Los interpretan literalmente, fuera de su contexto histórico, de la cultura que sirvió de vehículo a la Palabra de Dios y sin tomar en cuenta el significado de los símbolos que empleaban. Ellos usan la Biblia según su conveniencia e interés. Cambian la imagen del Dios misericordioso por la de un dios vengativo y castigador.  Transforman lo que inicialmente era un mensaje de esperanza en un mensaje terrorífico. Decimos en lenguaje teológico que son fundamentalistas.

Es una ilusión pretender encontrar en la Biblia el anuncio de cosas que van a suceder a causa de desastres como si Dios hubiera dicho de antemano lo que va a acontecer por causas naturales o por irresponsabilidad del ser humano.   En lo que respeta a la naturaleza es imposible que podamos controlarla. Sin embargo, tenemos la responsabilidad de cuidarla y de hacer que ella no se rebele contra nosotros mismos. Por ejemplo,  debemos preguntarnos hoy: ¿qué responsabilidad tenemos con el cambio climático, en qué influye el calentamiento global en los desastres naturales y qué podemos hacer para remediar a esta situación?

Debemos hacernos preguntas semejantes en todos los campos de la vida humana, tanto en lo individual como en lo colectivo.

Las respuestas a estas interrogantes nos deberían llevar a encontrar una ética a seguir para que la vida sea respetada y fluya abundante para todos.  No esperemos buscar en la Biblia un conjunto de reglas morales estrechas que tengamos que seguir para salvarnos. La biblia no es un libro de recetas morales y de buena conducta.  Ella nos da luces para discernir y nos dice que podemos contar con la ayuda del Espíritu Santo para abrir camino hacia el Reino que está en gestación y sufre dolores de parto. (Rm. 8,22-23).

En este mes de la Biblia, despojémonos de las falsas culturas religiosas influenciadas por las sectas evangélicas. Desgraciadamente, muchos católicos caen en su trampa. Confunden una auténtica moral cristiana que conduce a la libertad con leyes supuestamente morales que encadenan a los más humildes. Proponen falsas interpretaciones de los textos bíblicos y encierran a la persona en fantasías presentadas como revelaciones escritas en la Biblia.

Andrés Dionne pmé

palabra de Dios

23S Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas

La trata de personas es un problema mundial. Es uno de los delitos más vergonzosos  que existen, ya que priva de su dignidad a millones de personas en todo el mundo. Los tratantes engañan a mujeres, hombres y niños de todos los rincones del planeta  y los someten diariamente a situaciones de explotación  sexual. Cientos de miles de víctimas son también objeto de trata con fines de trabajo forzoso, servidumbre doméstica, mendicidad infantil y extracción de órganos.

Los hombres y los niños varones también son víctimas de la trata de personas con fines de trabajo forzoso, mendicidad  forzosa, explotación sexual y reclutamiento forzoso como niños soldados. Hay casos de trata en todo el mundo y para escoger las víctimas no se tiene en cuenta el sexo.

¿Qué se puede hacer? La lucha contra la trata de personas no debe considerarse solamente responsabilidad de las autoridades. Los ciudadanos pueden ayudar a combatir ese delito siendo consciente del problema y asegurándose de que la penosa situación de las víctimas no pase inadvertida.  Hay muchos modos de ayudar a combatir ese delito y lograr buenos resultados.

Primero que todo manténgase alerta. Las sospechas pueden despertarse en el lugar de trabajo o en la vida privada; recuerde que puede haber víctimas de la trata en diversos sectores.

Si ve algo que, a su entender, puede estar relacionado con la trata de personas, use la línea confidencial 911. Si no está seguro, sepa que es mejor equivocarse que dejar que otra víctima sea esclavizada.

Interésese, averigüe lo que se está haciendo en su comunidad, vea si puede hacer algo y aliente a sus amigos, familiares y vecinos a tomar más conciencia de ese delito.

 Resultado de imagen para 23 de septiembre dia internacional contra la trata

SER MAESTRO ES UNA VOCACIÓN

Muy pocas veces me he puesto a reflexionar acerca del servicio que desempeño. Es probable que no sea el mejor de los guías y maestros, sin embargo trato de hacer las cosas con el mejor amor del mundo. Siempre he creído que Dios me ha llamado servir. Así lo creo y así es. Hace casi dos años atrás comencé mi labor como facilitador, no me gusta hacerme llamar maestro porque no poseo todo el conocimiento y porque ellos (mis educandos) también me enseñan grandes cosas.

Si alguien me preguntara que significa para mí lo que hago, le diría que no hay mayor recompensa que ver sonreír una cara, o ver a una persona cambiar de actitud. No me importa caminar casi dos horas para ejercer mi labor, aunque humanamente me canso, me agoto, y no quiero caminar más. Entrar al salón de clases me devuelve el ánimo, el amor a lo que hago, hace florecer en mí fuerzas de donde no las hay.

Algo muy curioso, es cuanta influencia puedo ejercer sobre ellos,  lo que quiero es que ellos sean capaces de salir de sus pequeñeces, que sean capaces de poder observar que existe un universo de posibilidades, y cada uno tiene la capacidad de poder alcanzar aquello se propone.

A veces,  sus ingenuidades me hacen reír, pero luego recuerdo que yo pasé por ahí y me pongo en su lugar. Sé cuanto un maestro puede marcar la vida de un estudiante porque yo fui marcado por algunos de los que tuve.  No sé cuanto pueda ayudarles a crecer, pero sé que un día me recodarán por aquello que hice en sus vidas. Quisiera verlos volar y sentirme dichoso de haber sido parte de ese vuelo. Para mí lo más importante no es cuanto puedan memorizar, sino que el aprendizaje que vayan a obtener les sea útil y funcional para sus vidas.  No sólo importa que aprendan conceptos, sino practicarlos. No  es mejor el que saca la nota más alta, sino quien hace de su aprendizaje un pilar para su vida. Así soy, en eso me enfoco.

¿Y Dios está presente en este trabajo del educador? Claro que sí. Lo veo en los rostros de mis educandos, es Jesús que me ve. Es Jesús quien me acompaña. Solamente Él, me ha llamado a servir de esta manera. Puede ser que para muchos sea esta vocación de educador sea una forma de ganarse la vida. Para mí no hay un salario que le pague a aquel que educa, enseña, y ayuda a crecer a otros.

Por eso, las felicitaciones se quedan cortas en un día tan especial como lo es el Día de Maestro. Yo diría “ Larga vida para ellos”.

Carlos Mejía G.Carlos Mejía G. es originario de la Aldea Agua Blanca Sur,  Yoro, Estudiante de Pedagogía, trabaja como facilitador en C.E.B IHER Espíritu Santo, El Mineral.  Colabora con el equipo misionero de la Smé en Agua Blanca y es Coordinador General de Cevas ( centros de vacaciones solidarios)

 

 

 

 

VISITA AD LIMINA DE LOS OBISPOS DE HONDURAS (4-9 de septiembre de 2017)

El lunes 4 de septiembre, los obispos de Honduras hemos comenzado nuestra visita “ad limina” con la Eucaristía sobre el altar frente a la Tumba de San Pedro, en la Basílica de San Pedro. Nuestro Cardenal Oscar Andrés Rodríguez presidió la Eucaristía. Ahí hemos tomado una mayor conciencia de que somos por gracia de Dios sucesores de los apóstoles y continuadores de su misión. También hemos manifestado nuestra comunión con el Santo Padre y nos comprometimos cuerpo y alma al servicio del Señor y de la Iglesia.

Después de un desayuno a la carrera en la Casa Sacerdotal Romana, donde nos estamos hospedando para la visita, nos dirigimos de nuevo al Vaticano, para nuestro encuentro con el Santo Padre, a las 10:15 de la mañana. Con un poco de atraso se abrió la puerta de la habitación donde nos esperaba el  Papa con una gran sonrisa. Cada uno de nosotros le dio la mano, con nuestro nombre y el nombre de  la diócesis que nos ha sido confiada. Nos sentamos en círculo, y el Papa nos dijo: “Allí sobre la mesa hay agua, y como somos humanos, a la izquierda hay un baño”. Todos nos echamos la carcajada.

Nosotros no le dimos ningún discurso, tampoco él. Nos habían avisado antes que le gusta al Papa tener un diálogo fraternal. Cada uno de nosotros, obispos, le presentamos la realidad de nuestra diócesis. Cuando llegó mi turno, le hablé al Papa de la diócesis de Choluteca, de sus sacerdotes, de sus religiosas, de sus seminaristas, de sus Delegados de la Palabra y de sus feligreses en mayoría pobre y humilde, y que quiere mucho a la Iglesia. Le dije: “Santo Padre, toda la Iglesia de Choluteca y de Honduras lo quiere mucho y ora por Ud. Si citara todos los nombres de los que me han pedido saludarlo, no podríamos salir de aquí hoy”. El Papa se echó una carcajada.

Le dije que nos dejamos guiar como Iglesia por el documento de Aparecida y por los escritos de él, en particular Evangelii Gaudium, Laudato Si y Amoris Laetitia. Le hablé también de mi preocupación por los muchos conflictos sociales que surgen a raíz de las concesiones dadas por el gobierno a las empresas mineras, fotovoltaicas o eólicas, sin consulta  previa con las comunidades vecinas. Le dije que nos dejamos guiar por la ecología integral que él propone en Laudato Si. El Papa reaccionó hablando del dios dinero, que tiende a reemplazar al verdadero Dios y que causa mucho daño al medio ambiente y a las comunidades pobres. Se refirió a la región panamazónica que está sometida a una destrucción implacable. Habló de un futuro sínodo de los obispos para esa región.

Un hermano obispo, Mons. David García, le dijo que hacía visitas pastorales a las parroquias y que tomaba tiempo para conocer a su gente. El Papa reaccionó diciendo: “Eso es lo importante, la cercanía a su pueblo, estar cerca de su pueblo”.

Nos agradeció por todo el empeño que ponemos en nuestro trabajo pastoral y nos animó a seguir adelante.

Después de hora y media de estar con él, vino la despedida, porque tenía el siguiente encuentro con 5,000 jóvenes en el Aula Pablo VI. Nos dio su bendición y algunos regalos.

Hemos quedado fuertemente impresionados por la sencillez del Papa, su acogida fraternal, su escucha atenta y su cercanía a nosotros. Lo sentíamos como un hermano mayor. Nuestro encuentro con él fue una bendición de Dios para la Iglesia y el pueblo de Honduras y para nosotros obispos.

Los demás días estamos realizando visitas a cada uno de los Dicasterios y Consejos Pontificios de la Curia Romana. En todos estamos encontrando personas que nos animan a seguir adelante en nuestra misión pastoral y que nos dan sugerencias oportunas.

Nos toca también celebrar la Eucaristía en cada una de las Basílicas mayores de Roma. Además de San Pedro, hemos estado en San Juan de Letrán. Hoy me toca presidir en San Pablo Extramuros, por compartir la vocación del Apóstol de las naciones. Ahí los llevo a todos ustedes, compañeros y compañeras misioneros, en mi oración. Mañana sábado coronaremos nuestra visita con la Virgen María, en la Basílica Santa María la Mayor.

Doy gracias a Dios por darme la oportunidad de realizar esta peregrinación en la Iglesia que preside el obispo de Roma, el sucesor de Pedro y el que lleva la solicitud de todas las Iglesias.

+ Guido Charbonneau p.m.e.

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*Visita Ad Limina: Es la peregrinación que realizan los Obispos , en tiempos  determinados a  “los umbrales de los Apóstoles”, santos Pedro y Pablo, y donde también se presentan  en persona ante el Papa para dar cuenta del estado en que se encuentran sus diócesis.

La Iglesia y las migraciones, Día del migrante

FAMMIGRANTES

Para la Iglesia, poner un rostro humano al fenómeno migratorio, significa superar los paradigmas que, en forma desproporcionada, han centrado dicha gestión en el control  migratorio y en la administración de las fronteras.

Humanizar la migración de nuestros países fronterizos, como son: las entradas clandestinas con mayor peligrosidad, implica comprender que el proceso migratorio de una persona no concluye con la llegada de ésta a su lugar de destino o de retorno, sino que continúa hasta el momento en que la persona logra integrarse  a la sociedad de destino o reintegrarse a la de retorno.

Las migraciones son: vías de encuentro entre los seres humanos, entre las culturas, entre las sociedades  y hoy entre el mundo moderno-globalizado. Los migrantes puede derribar prejuicios, madurar comprensiones y crecer en fraternidad, en vista de la unidad de la familia humana.

Bajo esta perspectiva, las migraciones han de considerarse como la punta avanzada de los pueblos en camino hacia la fraternidad universal.

La Iglesia que, en su estructura de comunión, acoge a todas las culturas sin identificarse  con ninguna de ellas, se pone como signo eficaz de la tensión unitaria en acto en el mundo. Una Iglesia que está con y por el pobre, que defiende y habla en su nombre.

Las migraciones plantean a los cristianos nuevos compromisos de evangelización y de solidaridad.

En cualquier país existe el problema de los alojos, de la hospitalidad, de los rechazos, de la xenofobia, de la indiferencia y del asentamiento; y, por otro lado, existen ofertas de trabajo y seguridad social. Por tanto, la situación de precariedad del migrante engrandece enormemente aquellos problemas comunes.

Los rostros en el que viene acompañado son; el ánimo y la decepción; la melancolía y la desesperanza; la vida y la muerte, llevando en su mente  un solo objetivo, el de “sobrevivencia”.

Los rostros sufrientes , la mayoría de las veces están llenos de polvo, de amargura, de desesperación, de lágrimas y de tristeza.

Existen seres humanos sin escrúpulos que cazan a otros seres humanos y los mantienen atrapados en sus redes. A merced de las mafias que trafican con la carne y la consciencia de los más desprotegidos, las víctimas dejan de ser personas y se convierten en mercancías.

A los migrantes y refugiados les es negada la fraternidad, la tierra, el suelo bajo sus pies. Sin pestañar persiste la locura y la desvergüenza en que convergen injusticia, crueldad, desprecio, agravio y muchas veces encubrimiento. Pero, en muchas ocasiones, nadie sabe de verdad cuántos son, dónde o cómo están, en donde se quedan literalmente en la calle convertidos en “sin papeles”, permanentemente amenazados por la expulsión, sin posibilidad de trabajar o de conseguir un vida digna.

La Iglesia como defensora de derechos humanos está llamada a proponer y a solicitar justas soluciones en nombre de Dios y en nombre del ser humano. Hasta el día de hoy, no contamos con leyes que favorezcan el bien de las personas, lo que sí es cierto, es que estas leyes están procurando inestabilidad en el mundo de la migración.  Para la Iglesia, los migrantes son considerados parte esencial de su evangelización. Ningún país puede ser indiferente, insensible a los problemas que la migración presenta en sus diferentes etapas.

La Iglesia tiene una precisa propuesta: que nuestros países que experimentan día a día el fenómeno migratorio, sean de verdad más unidos, más solidarios y más hospitalarios. (Autor, P. Cesar Cañaveral).

ORACIÓN POR LOS MIGRANTES

Oh Jesús, te pido por aquellos que andan lejos de su patria y bien la experiencia de la emigración. Ellos son hermanos nuestros en búsqueda de una vida mejor, refugiados que huyen de la violencia, familias en camino a causa de la pobreza, sin saber a dónde llegar. ¡Todos ellos necesitan de tu ayuda!

Tú mismo te puedes identificar con ellos, habiendo experimentado, por voluntad del Padre, la dura prueba del exilio junto con María, tu madre, y con José.

Nuestros hermanos migrantes necesitan tu luz para descubrir las promesas vacías que frecuentemente los atraen. Ellos necesitan de tu Iglesia, para que les recuerde sus obligaciones, que muchas veces son olvidadas por sus diarios sufrimientos. Ellos necesitan tu sobrenatural ayuda para ennoblecerlos y confirmarlos como cristianos en su trabajo.

Corazón de Jesús, bendice a los migrantes, guárdalos junto a tu corazón. Llena sus vidas con el amor de Dios, quien es el principio de todo bien.

Defiéndelos del peligro y fortalece su fe, para que busquen la felicidad no solamente en este mundo sino también para la vida eterna.

Que como peregrinos de la Iglesia de Dios, puedan alcanzar la ciudad celestial y disfrutar la vida eterna contigo para siempre.