Familia, Comunidad Peregrina, Caminante y Misionera

Sagrada-Familia

Cuando pensamos en la familia de inmediato viene a nuestra mente nuestra familia, así como los recuerdos de los momentos vividos junto a ellos, recuerdos de nuestra niñez, de nuestra adolescencia, nuestra juventud.

Para muchos son recuerdos agradables para otros un poco menos, especialmente aquellos quienes dicen no haber tenido una familia o dicen no haber vivido en una familia “completa” o quizás aquellos que aun “teniéndola” es como si no hubiese existido.

Para bien o para mal los miembros que formaron o forman aun parte de ella, ya sea papá, mamá, hermanos (as), o simplemente mamá o papá, quizás ninguno de ellos sino el abuelo y la abuela, todos formaron una comunidad, que ha compartido la vida en cada momento y en cada circunstancia.  Una comunidad en donde aprendimos a vivir y aprendimos de cada uno de sus miembros, de su amor o su rigor, de sus aciertos y desaciertos.

Una comunidad que probablemente tuvo consiente o inconscientemente como modelo a la Familia de Nazareth, donde cada uno de sus miembros brindó al otro lo que tenía.

Una comunidad que comienza su camino entre dudas y confianza, pues el Evangelio nos comenta acerca de los pensamientos de José, es claro que José estaba muy confundido aún no sabía cómo todo estaba sucediendo;  sin embargo, pronto se aclararía todo cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:  «José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo, tú eres el que pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mateo 1,20,21).

A veces esperamos que se nos aparezca un Ángel que nos diga explique y nos haga entender lo que está sucediendo o sucederá, sin embargo, no es así, Dios se revela de distintas formas, a través de los acontecimientos y de las personas nos va mostrando un mensaje donde la mayoría de veces nos dice: “no tengas miedo” de tener una familia, de formar una comunidad.  Dios se lo dice a aquel esposo sin trabajo quizás enfermo o aquella esposa a punto de ser madre que ha sido abandonada, rechazada y sola, o al anciano o anciana que recibe en sus brazos a un pequeño (a) porque sus padres no están con él o ella por cualquier circunstancia.  Un NO TEMAS, que nos proporciona la fuerza para luchar por nuestra comunidad la que Dios nos regaló.

Como sabemos Jesús no nació en Nazareth, nació en Belén, debido a que sus padres tuvieron que viajar a Belén para el gran censo y desde ese momento se prefigura una comunidad peregrina, posterior al nacimiento de Jesús se ven obligados al destierro en Egipto pues deben huir de la inseguridad que amenaza la vida de Jesús    Al igual hoy muchas familias cuyos padres en busca de mejores condiciones de vida, salud, educación, seguridad huyen hacia otros lugares lejos de su hogar, familias migrantes, que van hacia un lugar extraño, invadidos de incertidumbre y miedo pero con la esperanza de vivir.  A pesar de que muchas de ellas arriesgan todo en las fronteras al exponerse a delincuentes y asesinos, muchas de ellas tienen que vivir indocumentadas, a escondidas para que la policía migratoria no les atrape, con duros trabajos y sin embargo, con la esperanza de una vida mejor.

Esperanza alimentada de su fe muchas veces inquebrantable y para lo cual las palabras se quedan cortas  para describir el significado de vivir y de ser comunidad, de ser familia.

Desde esa realidad muestran a otros lo que les mueve para seguir adelante, volviéndose así portadores e irradiadores de esperanza, anunciando así el amor por el que cada día despiertan y se levantan para luchar por su propia familia.  De esa manera se vuelven portadores del Evangelio de la vida.

Volver nuestra mirada a esas familias, a nuestra familia, es volver la mirada a la Sagrada Familia de Nazareth que si bien nos muestra su divinidad nos enseña su humanidad.

Walter Benavides, laico comprometido, casado con Wendy , padres de Andrea, Angela Y Raúl. Familia Misionera

NAVIDAD

NAVIDAD, TIEMPO DE ALEGRÍA

Hay alegrías que vienen de afuera. Éstas nos empujan a consumir más y más. Podemos sentirnos contentos por adquirir más bienes materiales, pero esto no necesariamente nos hace felices. La alegría verdadera es gratuita, es gracia y produce la paz.

Para el creyente, Navidad es “Dios con nosotros”. El Hijo de Dios se hizo hombre, uno de nosotros y eso da sentido a nuestra vida. Este es el motivo profundo de su alegría.

NAVIDAD,  TIEMPO  DE  FIESTA

Navidad es una de las fiestas más celebradas. En todas las casas, hay algún adorno. Las calles son más iluminadas. Las plazas principales son decoradas con motivos navideños. Es también fiesta familiar. Se reúne la familia para celebrar, comer juntos.

NAVIDAD, TIEMPO DE  ACERCAMIENTO

Dios es el Dios-con-nosotros. Él tomó la iniciativa de acercarse a la humanidad porque a pesar de todos los rituales que los seres humanos han creado en la historia, estos no lograban disminuir la distancia que los separaba de Dios, y eso los hacía sufrir. Dios también sufría por esta la distancia y tomó la decisión de acercarse y “puso su tienda entre nosotros”. Este acercamiento de Dios hacia nosotros nos compromete como creyentes en la misión de disminuir la distancia entre nosotros y de acercarnos empezando con los más pequeños.

NAVIDAD, TIEMPO DE ADORACIÓN

Cuando nace un niño es buena noticia. El niño es débil, frágil y al mismo tiempo atrae. Todo el mundo lo admira, lo quiere abrazar, chinear y crea un ambiente de ternura y de amor. Dios escoge esta manera para venir a habitar entre nosotros. Al nacer como un niño quiere ser amado, chineado y así eliminar el temor y el miedo hacia Él. Por eso, el Hijo de Dios se ofrece a los pastores y a los sabios magos que venían de diferentes naciones.

Roberto Bigras pmé.

En este tiempo de Navidad, a nombre de nuestr@s compañer@s de Honduras,  el equipo de redacción de nuestro Blog quiere desearles a tod@s nuestr@s amig@s una Navidad de profunda alegría y celebrada en la fe compartida. Que la contemplación de este misterio de amor nos mueva a todos a la acción misionera y a la adoración.

FELIZ NAVIDAD!!!!

 GRUPOHN

IV DOMINGO DE ADVIENTO

Hoy María nos invita a decir este SI que tanto nos cuesta a veces

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18.12 DIA INTERNACIONAL DEL MIGRANTE

TODXS SOMOS MIGRANTES

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MIGRAR ES UN DERECHO, NO HACERLO TAMBIÉN

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Adviento en Honduras, Las Posadas

El año pasado participé por primera vez de “las posadas” en la aldea donde vivía. Es un momento propicio para recordar lo vivido y contarles de esta tradición.

Mientras iba llegando la gente, yo iba preguntando sobre que se trataba la posada, pero solo me decían ¿ no conoce las posadas? … ya va a ver!!!! así es que tuve que “esperar”, luego de un rato  en medio de la noche comencé a oír cantos y gente que se acercaba a la casa, era una pequeña caravana de personas encabezada por 2 jóvenes  que representaban a José y María embarazada, peregrin@s buscando posada. Mientras se acercaban a la casa, algunas personas se fueron metiendo adentro y cerraron la puerta, yo me quedé afuera viendo a l@s que llegaban, José tocó la puerta y luego comenzó a cantar junto a quienes  lo acompañaban afuera:

En nombre del cielo, os pido posada, pues no puede andar mi esposa amada

y desde adentro respondían:

Aquí no es mesón sigan adelante, yo no puedo abrir no sea algún tunante.

Luego siguió el siguiente intercambio de cantos:

Afuera: No seas inhumano tennos caridad que el Dios de los cielos te lo premiará.

Adentro: Ya se pueden ir y no molestar porque si me enfado os voy a apalear.

Afuera: Venimos rendidos desde Nazareth, yo soy carpintero de nombre José.

Adentro: No me importa el nombre déjenme dormir pues que ya les digo que no hemos de abrir.

Afuera: Posada te pido amado casero por sólo una noche la Reina del Cielo.

Adentro: Pues si es una reina quien lo solicita ¿Cómo es que de noche anda tan solita?

Afuera: Mi esposa es María, es Reina del Cielo, y madre va ha ser del Divino Verbo.

Adentro: ¿Eres tu José? ¿Tu esposa es María? Entren peregrinos no los conocía.

Afuera: Dios pague, señores vuestra caridad y os colme el Cielo de Felicidad.

Adentro: Dichosa la casa que alberga este día a la Virgen Pura, la hermosa María.

se abre la puerta de la casa y todos siguen cantando:

Entren santos peregrinos, peregrinos,  Reciban este rincón,
Que aunque es pobre la morada, la morada,  Os la doy de corazón.

Cantemos con alegría, alegría,  Todos al considerar,
Que Jesús, José y María y María  Nos vinieron hoy a honrar.

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Aun recuerdo lo emotivo para mi de ese momento, en esa noche fría mi corazón se llenó de calor al ser parte de esta representación, hecha con tanto cariño y devoción por mis vecin@s, luego de la entrada de l@s peregrin@s a la casa  se hicieron oraciones y se compartió una lectura, yo pensaba en cuantos estacionamientos de malls estarían llenos a esa hora, mientras nosotr@s estábamos ahí, viviendo el verdadero sentido de “esperar”, porque este tiempo de adviento es eso, esperar, volver a esperar, porque a veces olvidamos que nuestra vida es una espera constante y cada cual vive sus esperas de distintas maneras, pero ¿si no fuera por ellas,  la vida que sentido tendría?, para mi ninguno. Creo que en este tiempo donde hemos aprendido la desesperanza, no podemos sino alegrarnos de ver esperanza, de seguir creyendo que otro mundo puede ser posible, de que algo debe y puede cambiar, de que aún en medio de tantas cosas que nos separan, todavía podemos mirarnos un@s a otr@s con amor…si queremos. Y esta esperanza no es un adorno mas de estas épocas navideñas, es un don que nos viene del Dios de la vida, un regalo.

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Para l@s cristian@s el adviento es un tiempo para preparar el corazón a la venida de Jesús que encarna nuestras alegrías y dolores,  desánimos y esperanzas, El encarna la vida misma y no es ajeno a nada de lo que vivimos y se hace uno de nosotr@s de la forma mas humilde y sagrada,  se hace niño y en esta forma nos trae su reino, ese que  esperamos pero que ya en cierta manera estamos viviendo.

El adviento  nos viene siempre bien, cada final de año nos sentimos cansad@s y llega como suave brisa que nos da un empujoncito para seguir adelante afirmados de la esperanza,  parece que Dios piensa en todo…

Este año, como el año pasado, vivo esta esperanza en medio de un pueblo que clama por ella, la vivo lejos de quienes que mas amo, pero en medio de nuevos amores, la vivo fervientemente  y aveces mi esperanza pende de un hilo, días de preocupaciones y de cambios,  insondables designios que me invitan siempre a esperar y creer contra toda esperanza, porque tras la noche viene el día, tras la muerte la resurrección, tras el dolor del parto la vida nueva…

Que estas horas de adviento estén llenas de esperanzas para ustedes y que la navidad pueda traer nueva luz a sus vidas, que alumbre este camino por el que peregrinamos como José y María, llevando a Jesús, que nace en y por nosotr@s.

Yanira Arias M. Misionera laica chilena en Honduras desde 2013

III DOMINGO DE ADVIENTO

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INCULTURACIÓN DEL EVANGELIO Y MÉTODO LIBERADOR DE LA VIRGEN DE GUADALUPE.

EL DIALOGO QUE FALTABA ENTRE EL EVANGELIO Y LA RELIGIÓN INDÍGENA

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 El 9 de diciembre de 1531 (diez años después de la derrota de Moctezuma) aparece Nuestra Señora en el monte Tepeyac, en la periferia de la capital, donde se veneraba Tonantzin, la “Madre venerable”. Se aparece a Juan Diego, un indígena azteca que frecuentaba la catequesis en Tlatelolco. No cabe describir toda la secuencia de la aparición, del mensaje de la Virgen Madre al obispo Juan de Zumárraga, de la construcción del templo dedicado a María en Tepeyac. Nos atendremos solamente a los elementos que interesan a nuestro tema de la evangelización como método de encuentro entre cultura y evangelio, como diálogo entre evangelio y religión.

 En primer lugar la Virgen Madre aparece con rostro mestizo, simbolizando el encuentro entre españoles e indígenas, pero privilegiando la contribución indígena, pues se aparece a uno de ellos y asume los símbolos de su cultura.

Por otra parte, ella habla no en español sino en náhualt, lengua hablada por los aztecas. Usa el lenguaje religioso de los aztecas en la forma como representaban a Dios: “Yo la Madre del Dios verísimo, por quien se vive, creador de las personas, señor de lo cercano y de lo inmediato, señor del cielo y de la tierra.”

Aparece uniendo lo masculino (Sol) y lo femenino (Luna y estrellas) como hacían los aztecas para los cuales las divinidades eran siempre masculinas y femeninas. Ya fue demostrado que en la antigua religión azteca la expresión “Madre de Dios”, “Nuestra Madre” traduce el aspecto femenino de la divinidad. Dios bajo el rostro materno. En efecto, la Virgen Madre de Guadalupe aparece sobre el Sol, cuyos rayos la rodean por todos lados; abajo está la Luna.

 En el manto las estrellas, según algunos correspondiendo al mapa astral de los días en los cuales apareció en Tepeyac. Sol y Luna eran las grandes divinidades aztecas. María reasume en sí a las dos. La túnica posee el color de Huitzilopochtli, el dios supremo, el dios de la vida, el color rojo pálido, también color del Oriente, donde él nace victoriosamente cada mañana después de pasar por los riesgos mortales de la noche. Para Juan Diego este color fue entendido enseguida como el color de la sangre que todos los días los aztecas ofrecían para mantener el Sol como vida, para que pueda dar vida a todos los seres vivos.

 Las flores que ornamentan la túnica son las flores de Tepeyac donde se veneraba a Dios Madre. El manto es de color azul y verde, los colores de la divinidad del cielo (azul) y de la tierra con su fertilidad (verde). Sólo el rey y la divinidad, según los aztecas, podían llevar juntos estos colores.

María aparece grávida, con los símbolos que las mujeres aztecas llevaban sobre el vientre, dos bandas negras caídas. Junto a ellas, se encuentra una pequeña cruz indígena (quincuncio) que para los aztecas significa el encuentro entre el camino de los hombres y el camino de los dioses. Es como si fuera una rosa con cuatro pétalos (camino de los hombres), delimitados por el circulo central (camino de los dioses). Este símbolo fundamental de la cultura azteca se encuentra sobre el vientre de Maria, como para decir: lo que ella está gestando y va a nacer es el encuentro entre Dios y los seres humanos, Jesús.

 Por otra parte, en el centro de la solapa de la túnica, junto al cuello de la Virgen Madre, está la cruz cristiana, como para decir: insertada en la cultura azteca ella continúa siendo la Madre del Hijo, crucificado para nuestra liberación.

 El ángel con las alas típicas de un pájaro que vive en los trópicos mexicanos (tzínitzcan), que lleva la Virgen Madre, significa el origen divino de quien aparece; además, según el calendario azteca (como la famoso piedra del sol) cada era importante se introducía por medio de un ser celeste. Así, María significa la nueva era de la salvación por Jesús y por el

Espíritu, que hizo nacer a Jesús del seno de María. Aquí ella es portadora de ambos: del Hijo eterno que está en su vientre y del Espíritu que le está creando, a partir de María, una humanidad.

 DEL CENTRO A LA PERIFERIA

 ¿A quién se aparece María? No a un español o a alguien de la institución eclesiástica. Se aparece a un indígena marginado. La propia Virgen Madre, al comunicarse con él, dice al principio; “Juanito, hijo mío, que debías ser tratado con sumo respeto, pero que estás marginado, ¿a dónde vas?” Los conquistadores trataban con extrema dureza a los aztecas. Juan Diego “introyectó” la imagen negativa que se creó de los indígenas. Se reconoce como “pobre indito” (indiecito), hombre del campo, despreciable, hoja seca del árbol (“soy mecapal, soy parihuela, soy cola, soy ala, un indito”). María quiere ser llamada América Latina, a diferencia del cristianismo europeo de vertiente aristocrática y feudal (Notre Dame, Nuestra Señora, etc.), “Niña Virgencita”, “Muchachita”, “Hija mía menor”, “Señora” “madrecita”, “la madre compasiva del pueblo”. Ella se sitúa en el universo afectivo y lingüístico del pueblo y de los pobres. Ella hizo una opción por los indios empobrecidos y envilecidos. Ocupó el lugar de la periferia y no del centro. No habla a partir del palacio del obispo Zumárraga, en la capital, construido con materiales de las pirámides destruidas. Habla desde Tepeyac, lugar periférico y sin consideración. Ella elige a Juan Diego, a quien llama afectivamente “Juanito” o “Dieguito”, o ‘pobre indito”. El indígena, sojuzgado por los conquistadores, va a evangelizar al obispo en el centro. No va con violencia, como ocurrió con los españoles en relación a los aztecas, sino con palabras de convencimiento y, finalmente, con flores traídas en su manta y arrojadas a los pies del obispo.

 La misión evangelizadora de Juan Diego nos hace recordar las palabras de Puebla acerca del “potencial evangelizador de los pobres” (1147). El mensaje que la Virgen Madre envía al obispo supone el desplazamiento del centro a la periferia, pues pide la construcción de un templo en Tepeyac donde quiere dar a conocer “a las gentes a Dios en todo mi amor personal, en mi mirada compasiva, en mi auxilio, en mi salvación, porque soy en verdad vuestra madre compasiva”. María revela su misión junto a los pobres: «Aquí yo deseo escuchar vuestros lamentos y venir a vuestro dolores”. La aparición y la misión entregada a Juan Diego para que el obispo de los dominadores la ejecute revelan un nuevo sentido de la evangelización. No es más la evangelización institucional, a partir del poder, por encima de los indios y para ellos. Se trata de una evangelización a partir de los pobres y abierta a todos.

 Cuando se parte del lugar del poder, se supone que los indígenas son ignorantes y no actúan. Por la evangelización se les transmiten contenidos; son objetos de la acción de unos sobre otros. Son eco de la voz de los otros,. Y, en razón de eso, son llevados a actuar y a vivir cristianamente. La evangelización a partir del pueblo involucra a todos, como lo demuestra María de Guadalupe. Tanto Juan Diego como el obispo Zumárraga deben oír el mensaje de la Virgen, desplazarse y estar atentos a los pobres a quienes María quiere consolar. La evangelización no será la expansión del sistema eclesiástico, sino una creación de comunidades alrededor de un mensaje.

 Todos son convocados por María a dejar el centro Tenochtitlán-Tlaltelolco y a desplazarse hacia la periferia, en Tepeyac. Este caminar permite que las personas y las instituciones hagan una experiencia abrahámica y que se dejen evangelizar, conviviendo con los pobres y produciendo para ellos una buena noticia de vida y salvación. Es curiosa la figura del tío de Juan Diego, llamado Juan Bernardino. Está enfermo y en los estertores de la muerte. La Guadalupe lo cura. Sabemos que el tío, para la cultura azteca, constituía una figura respetadísima. Su herencia no pasaba a los hijos, sino a los sobrinos. Simbolizaba a la nación, pues está enfermo y postrado, como toda la nación azteca. Ahora con la Guadalupe él se yergue y resucita. Es la buena nueva que Maria trae a la cultura indígena. Es el evangelio indígena de la liberación. Los aztecas entendían el lenguaje sea de la Virgen Madre, sea de los símbolos, sea de la importancia de Juan Diego y del tío Juan Bernardino. Se convierten en masa. Resucitan las esperanzas del pueblo. Las divinidades no murieron. Ahora, bajo la figura de la Virgen Madre de Tepeyac, vino la salvación, la fuerza de resistencia y el valor para la liberación.

 Podemos concluir: la iglesia latinoamericana aún debe aprender la lección de Guadalupe. Debe superar una interpretación meramente pietista y eclesiástica. Necesita prestar atención a todos los elementos. Hay una lección que extraer: es posible ser plenamente azteca y simultáneamente ser cristiano. La Virgen Madre lo demostró. Es importante prolongar este método creativo de Guadalupe: sólo entonces tendremos una evangelización bajo el signo de la liberación que permitirá la gestación de una Iglesia amerindia en nuestro Continente.

Leonardo Boff, NUEVA EVANGELIZACIÓN

DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

Hoy es el ‪‎ DIA INTERNACIONAL DE LOS DDHH , la  violencia, la impunidad, la indiferencia y la corrupción ponen en riesgo la vida de quienes a diario y pese a esto defienden derechos humanos reconocidos y no reconocidos. Todxs podemos ser defensoras y defensores de los derechos humanos, y se hace necesario que cada vez seamos más.

FIESTA DE LA INMACULADA ¡Tantas Gracias por las que decir Gracias!

¿La palabra “gritería” les dice algo? En Nicaragua, es parte importante de la religiosidad popular. La gente reunida se divide en dos grupos. Un grupo grita: “¿Quién causa tanta alegría?” El otro contesta: “La Concepción de María.” Ésta es la famosa gritería, que tiene lugar allá desde el 28 de noviembre hasta el 8 de diciembre. Tuve la suerte de estar este año en ese hermano país para la reunión del SEDAC (Secretariado Episcopal de América Central), del 24 al 28 de noviembre. Por todas partes en Nicaragua se veían altares dedicados a la Virgen María. Una noche tuvimos un anticipo de la gritería en el lugar de reunión donde estábamos. Después de cena nos reunimos afuera, alrededor de una imagen de la Inmaculada. Rezamos la novena, luego cantamos e hicimos gritos en honor a la Inmaculada, se nos dio una matraca a cada uno, unas plumas de indio, dulces y chicha. Se reventaron cohetes. La gente está ahorrando todo el año para regalar comida y dulces en la fiesta. Ahí la cultura y la piedad popular están íntimamente ligadas. Me gustó mucho ver ese pueblo mariano.

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En Choluteca, la Inmaculada Concepción es la patrona de la Catedral, por tanto de la Diócesis.  Desde el 27 de noviembre cada noche se celebra la Eucaristía en una colonia distinta. El domingo 7, después de las misas, se realiza una cantata a la Inmaculada, seguida de una Noche de Colores frente a la catedral.

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El lunes 8, tendré el gusto de celebrar la eucaristía a las 9.00 de la mañana; entre la multitud del pueblo estarán presentes las Hermanas Mensajeras de la Inmaculada, una Congregación hondureña del Sur fundada hace 50 años por una religiosa canadiense, Sor Gemma Beaulieu. Desde el 5 al 11 de diciembre, tiene lugar en el parque el Festival Internacional de las Culturas, dedicado a su fundador, el Padre Jesús Valladares (QEPD). El martes 9, a las 7:00 p.m., tendrá lugar la boda campesina en la Catedral. Los novios llegan a caballo, están vestidos a lo tradicional. Es una verdadera boda, pero es al mismo tiempo un espectáculo.

Mons.RaulLa fecha del 8 de diciembre  también me es muy grata, porque me recuerda la ordenación episcopal de Mons. Raúl Corriveau, el 8 de diciembre de 1980. Tuvo lugar en el Instituto Santa María Goretti. Numerosos miembros de su familia estaban allí, entre ellos su mamá, quien en la presentación de las ofrendas ofreció una rosa a su hijo. Al final de la misa, Mons. Marcelo dijo: “Hoy se va a repetir el episodio de la multiplicación de los panes, porque va a haber comida para todos.” Y así fue. ¡Felicidades Mons. Raúl! ¡Que María Inmaculada, virgen alegre y misionera, lo siga protegiendo y animando en la misión!

Les deseo a todos una bella fiesta de la Inmaculada, nuestra Madre.

+ Guido Charbonneau, Obispo de Choluteca

II DOMINGO DE ADVIENTO