LOS GIGANTES DE LA FE

59pedropabloaPedro, pescador de Galilea y piedra de la Iglesia, y Pablo, apóstol de gentiles, fueron  pilares que sostuvieron a las comunidades cristianas en medio de las dificultades y persecuciones.  “Aunque sufrieran a causa de la justicia, dichosos ustedes. No les tengan ningún miedo, ni se turben. Al contrario, den culto al Señor en sus corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que les pida razón de su esperanza” (1 Pe. 3, 14-15)

Ellos mismos anunciaron el mensaje de Jesucristo con valentía y sufrieron persecuciones por el evangelio. Dieron testimonio de Jesús y se configuraron con él. “El mismo Pablo decía: ‘Ya no vivo yo, es Cristo que vive en mí’ (Gál 2, 20).

Ambos murieron en Roma, el primero fue crucificado y el segundo fue decapitado durante el gobierno del emperador Nerón en el año 68 d.C.

Las comunidades de hoy como las de ayer necesitan personas que sean piedras vivas y pilares que las sostengan en medio los problemas que vive el mundo de hoy. Necesitan también testigos coherentes y que hagan creíble el evangelio que anunciamos con la palabra.

¡Feliz día de Pedro y Pablo!

Equipo de Redacción Blog Smé Honduras

Desde Choluteca

Hoy, 60° aniversario de nuestra llegada a Honduras, tengo el inmenso agrado de conferir la ordenación sacerdotal a los díaconos Milton Torres, Simón Cerrato y Luis Ríos, y de conferir la ordenación diaconal a Mauricio Pérez. Entonces son 33 sacerdotes diocesanos en Choluteca, uno de los cuales es javeriano, el P. Teodoro Baquedano. Esto es fruto del trabajo intenso de muchísimos javerianos desde 1955. Démosle gracias a Dios!

+ Guido Charbonneau
Obispo de Choluteca

Hace 60 años…

En este día en que conmemoramos la llegada de los pioneros de la Misión de los Padres Javerianos en Honduras, nuestro Superior General nos escribe un saludo que queremos compartirles!

Pueden leerlo en el siguiente link Saludo del Superior General de la Smé por los 60 años de Honduras

Equipo de Redacción del Blog Smé Honduras

LA MISION DE ANUNCIAR A JESUCRISTO

Juan BautistaLos cuatro Evangelistas empiezan su evangelio hablando de Juan el Bautista. La Buena Nueva de Jesucristo comienza  con la predicación Juan. Es un personaje  que nos impresiona no sólo por su modo de vestirse y el lugar donde actúa -a la orilla del río Jordán- ,  sino también por el vigor y la fuerza de su predicación.  Atraía a la gente que esperaba la venida de un Mesías.

Jesús lo describe como el más grande de los profetas. Eso en un tiempo que no había profetas desde varios siglos en el pueblo. Fundamentalmente, en su discurso, Juan llamaba al arrepentimiento, a un cambio de vida, pero radical, pues viene el juicio de Dios y hay que estar preparado. En el río, Juan bautizaba a la gente en señal de purificación y arrepentimiento.

Juan es enviado de Dios con la misión de testimoniar la venida de la Luz que se va a encarnar en Jesús. En el prologo de su evangelio, Juan dice que él no es la luz, sino el testigo de la luz  Este es el testimonio de Juan cuando gente de Jerusalén, sacerdotes y levitas vienen a preguntarle quién es. Juan responde claramente: “No soy el Mesías”. Hacen esta pregunta pues la espera de un Mesías era algo muy presente en el pueblo.  Lucas  habla de la acción de Juan el Bautista que conmueve a un pueblo que vive en la expectación de un Mesías y que cree que Juan podría serlo. También le preguntaron si él era el profeta Elías y él respondió que no.

Volvieron a preguntarle: ¿Qué dices de ti mismo?   Juan sabía quién era  y cuál era su misión, por lo que respondió: “Yo soy la voz que grita en el desierto: enderecen el camino del Señor”.

Juan el Bautista nos muestra que nosotros también  somos llamados por nuestro bautismo a ser profeta y a anunciar a Jesucristo con valentía. En Él, está nuestra esperanza.  Nos enseña también a saber contestar a los que nos piden dar razón de nuestra  fe como lo dice san Pedro.  Esto supone que, como Juan el Bautista, nos conozcamos y sepamos  claramente cuál es nuestra misión.

Al reconocer a Jesús, Juan dijo: “tengo que disminuir para que él crezca”. Esta palabra debe inspirarnos hoy y marcar nuestra espiritualidad misionera y nuestra presencia actual en Honduras.

COMUNICADO DE LA DIÓCESIS DE CHOLUTECA

En reunión ordinaria, el clero de Choluteca junto a nuestro Obispo, en la Casa de la Juventud el día 16 de junio del 2015, reflexionamos como pastores sobre la realidad que está atravesando el país en general y la zona sur en particular.

VEMOS CON PREOCUPACIÓN LAS SIGUIENTES SITUACIONES:

  1. La corrupción: Ha sido un flagelo que se ha venido arrastrando en nuestra sociedad, pero que hoy ha llegado a una situación escalofriante, a costa del sufrimiento del pueblo pobre y trayendo como consecuencia la pérdida de muchas vidas humanas. Esto ha provocado indignación en nuestra sociedad.
  1. La impunidad: Se percibe en la población que poco o nada se ha hecho, aun sabiendo quienes han saqueado el país. No se ha aplicado la ley de manera efectiva, haciendo que los culpables devuelvan lo que se han robado y castigándoles. Esto ha hecho que aumente la inseguridad en nuestro país.
  1. La desconfianza en las instituciones: Porque ellas no han respondido efectivamente a las demandas justas del pueblo pobre, para el cual han sido creadas, sino más bien a los intereses de las personas que los han puesto en esos cargos.
  1. Desarrollo sí, pero no así: Nuestro pueblo necesita desarrollo y nosotros estamos conscientes de ello, pero no así como se está presentando para el sur, a costa del deterioro de nuestro medio ambiente. Si el desarrollo no es humano, no es un desarrollo verdadero.
  1. La situación de hambruna: Por la falta de invierno se avecina una situación difícil para nuestro pueblo, debido a la destrucción del medio ambiente y de la naturaleza. Ante esto como pastores, pedimos a las autoridades del gobierno que se preocupen por nuestra gente sin politizar las ayudas, para que estas ayudas lleguen a las personas necesitadas de forma inmediata.

ANTE ESTA REALIDAD NOS ILUMINA LA PALABRA DE DIOS Y LA ENSEÑANZA DE LA IGLESIA.

  • “He visto y oído la opresión de mi pueblo y he bajado para liberarlo: dice el Señor”. Éxodo 3,7-8.Dios acompaña a su pueblo y camina con él, no está lejos del sufrimiento humano.
  • “Jesús nos dice que el sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado”. Marcos 2,23-28. Las instituciones están al servicio de todas las personas y no para el provecho de unos pocos. La opción por la vida y los pobres es inclaudicable.
  • El Papa Francisco en la Evangelii Gaudium N. 202. nos dice: “La necesidad de resolver las causas estructurales de la pobreza no puede esperar, no sólo por una exigencia pragmática, de obtener resultados y de ordenar la sociedad, sino para sanarla de una enfermedad que la vuelve frágil e indigna y que sólo podrá llevarla a nuevas crisis”.
  • “Una sociedad que en todos sus niveles, quiere positivamente estar al servicio del ser humano es aquella que se propone como prioritaria el bien común, en cuanto bien de todos los hombres y de todo el hombre”. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia N. 165.

ANTE LO EXPUESTO CONCLUIMOS LO SIGUIENTE.

  • Pedimos que se despolitice la lucha contra la corrupción y la impunidad.
  • Exigimos que se garantice el respeto a la vida humana y al bien común.
  • Pedimos que en todos los estamentos de la sociedad se brinde una formación en valores: éticos, morales, cívicos y cristianos.
  • Animamos a todos nuestros hermanos a que juntos luchemos por la paz y la justicia que tanto anhela nuestro pueblo.
  • Alentamos a todos y todas a participar activa y responsablemente en la construcción de un país donde se viva con dignidad y se respeten sus derechos.

Pedimos a nuestro Señor Jesucristo que nos ilumine y a la Virgen Inmaculada Concepción, Patrona de nuestra diócesis de Choluteca, que interceda por todos.

Dado en la ciudad de Choluteca, departamento de Choluteca a los 16 días del mes de junio del año 2015.

FIRMA EL OBISPO EN NOMBRE DE TODO EL CLERO.

Monseñor Guido Charbonneau. Obispo Diócesis de Choluteca.

“Laudato si’”, la encíclica “verde” del Papa

FranciscoLaudatoSiYa  se ha publicado la esperada encíclica del papa Francisco sobre el medio ambiente y la ecología. La encíclica, subtitulada “Sobre el cuidado de la casa común”, está dirigida “a tod@s los hombres y mujeres de buena voluntad”, y responde a una llamada particular del papa Francisco ante el desafío urgente de proteger “la casa común”, es decir, la Tierra, como muestra de gratitud al Creador.

El título del documento está tomado del Cántico de las criaturas de san Francisco de Asís, santo de quien el Papa ha tomado su nombre y que es, para much@s cristian@s y también para much@s que no son cristian@s, el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral vivida con alegría y autenticidad.

Laudato si’ está enraizada en el Magisterio social de la Iglesia y con ella el Papa se dirige a cada “persona que habita en este planeta” para animarnos a “tomar dolorosa conciencia, atrevernos a convertir en sufrimiento personal lo que le pasa al mundo, y así reconocer cuál es la contribución que cada un@ puede aportar”. Tod@s somos responsables de lo que sucede a nuestro alrededor y tod@s, dice, podemos colaborar como instrumentos de Dios en el cuidado de la creación.

*Fuente Revista Mensaje

Para descargar la encíclica completa en formato PDF, ingrese a LaudatoSi

Equipo de Redacción Blog Smé Honduras

NUESTRO GRUPO MISIONERO

Agradecemos a Argentina Saavedra, misionera asociada a la SMÉ, por el breve video de presentación de nuestro grupo misionero en Honduras. Queremos ponerlo en nuestro canal Youtube para que sea acequible para todos nuestros lectores. La misión sigue… humilde pero viva.

Padre Juan: 50 años de vida misionera sacerdotal

“Bendito entre  todas las mujeres”  así podríamos describir la celebración de  los 50 años de aniversario sacerdotal del  Padre Juan Greffard, pmé en la comunidad de las Hermanas  de MARILAM, congregación  hondureña de la que  ha sido el acompañante desde hace 4 años.

Padre Juan fue ordenado el 12 de Junio del 1965 en el seminario mayor de Quebec, Canadá. Ha estado de misión en cuatro países: Brasil, Chile, Canadá y actualmente Honduras.

“Yo vivo más el presente, no tanto el pasado y menos aún el futuro.”

Esta revelación personal de Padre Juan durante la Misa presidida por él mismo, el martes 9 de Junio en el centro de espiritualidad CEMAE de las hermanas de MARILAM en Tamara, explica su feliz disposición en la vida. La celebración de la Eucaristía era muy íntima y personal para el celebrante quien dio gracias a Dios por este don de la vocación sacerdotal misionera.

Inmediatamente después de la Misa, vino la segunda parte de la fiesta…el convivio. La comida preparada por las hermanas mismas estaba muy deliciosa. Con el dinamismo y la creatividad de las hermanas, el salón de retiro estaba lleno de vida entre risas, cantos, bailes, mensajitos muy conmovedores y muchas sorpresas para  él. La hermana María Elena Díaz, co-fundadora de la congregación y la hermana Yaquelin Baquedano, la madre superiora con su consejo no perdieron este momento muy significativo en la vida de cualquier sacerdote. Juntas, incluyendo a las jóvenes  que están en formación, expresaron su cariño y agradecimiento al padre, a quien  describían como una persona muy sencilla, humilde y siempre con una cara sonriente.

Fue una noche muy especial para todos. Y todo aquello es por el cariño que le tienen al único hombre que estaba allí, el Padre Juan.

Visite la galería de fotos de la celebración. Agradecemos a las hermanas de MARILAM que nos colaboraron con sus fotos.

Equipo de Redacción

El gusto de servir!

Esther

Todo comenzó por el gusto de leer. Entre los libros y revistas de mi casa, en La Lima, Cortés, la ciudad donde crecí, encontré una revista de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de 1998. Esa fue una edición especial en español. En 2004, mi hermana había participado en el congreso misionero que se realizó en Danlí. Cuando la revista llegó a mis manos fui muy curiosa en leer todos los testimonios de los padres y laicos. En ese momento, me tocó uno en especial, de un joven que quería ser misionero sacerdote, decía que cuando él fue a pedirle permiso a su mamá, ella le respondió: “Hijo tu eres de Dios a Dios te regreso”. Hoy este joven es Mons. Guy  Charbonneau, Obispo de Choluteca… Después había una lectura bíblica tomada del Evangelio de Mateo 10-34,11-1. “Quien no era capaz de dejar padre, madre, hermanos … no era digno de Él” .. Pero si tu lo sigues recibirás 100 veces más, y tu y tu familia serán bendecidas grandemente, lo único que sé es que no conseguí dormir en una semana después de ese encuentro misionero que tuve a través de ese testimonio, me tocó tanto que busqué el contacto con las personas responsables de esa época. Así fue como conocí la SME, o los padres Javerianos. Es gracioso pensar que en veinticinco años de mi vida nunca había ido a la capital. Lo tenía todo, familia, comodidad, trabajo y cuando quería hacer alguna peregrinación en el Santuario de nuestra señora de Suyapa, ella salía visitando las ciudades…. así es que mi primera salida fue justo para buscar mi camino. Me entrevistaron. Di una lista de todas las pastorales y apostolados donde yo estaba inserta y la cara de la mujer que me atendió, o mejor dicho la misionera,  fue como ”Dios Mío” tendrás que priorizar tu formación y dejar un tiempo para ti y conocerte mejor. Comencé mi formación misionera en el año 2005, ya en 2006 fui invitada a participar de un encuentro internacional (mes misionero), pues estaba decidida  a hacer mi tiempo de formación interna en el CFAM, sólo que me di cuenta que me estaba saltando etapas y que yo necesita verdaderamente salir de mí misma, para poder ir al encuentro de los demás, salir de mi comodidad, de mi norte para ir al sur, al este y oeste … Una nueva etapa comenzaba, me desafiaba … pero me estaba gustando el parar un poco para pensar, para ver mis reacciones… mis proyecciones fuera de las fronteras… sólo que en 2007, me dije ya es tiempo de cortar ese ombligo que te ata a tu familia, a tu trabajo, a tu comodidad, y así lo hice. Fue duro tomar una decisión de salir, incluso trabajé hasta el último día, hasta el último segundo de tiempo donde trabajaba, donde vivía, para ir a una nueva etapa… y fue en el 2008 que me interné para vivir una vida intercultural, misionera, teológica y espiritual. Fue un tiempo fuerte, tuve problemas con mi co-formadora, mi papá falleció, tuve que enfrentar situaciones conflictivas conmigo y con otros…. pero todo eso que yo llamaba problemas sólo fueron oportunidades  para crecer. Después de todo este discernimiento, que parece no acabarse, me di cuenta en el 2009 que no me sentía preparada para salir fuera de las fronteras, aunque mi primer deseo era ése. Gracias a Dios recibí una invitación del que era entonces nuestro Superior General Guy Charbonneau  y de mi formador André Dionne para hacer parte del equipo de animación misionera para el CEMAC. Trabajamos en América Central animando y formando personas para la misión ad gentes, el tiempo pasó y de repente ya en el 2010, me pidieron mi decisión. No me podía quedar en Honduras, había sido formada para ir fuera de mis fronteras y así después de cinco días de silencio, envié mi carta al Consejo Central donde fui aceptada para ir a trabajar a Brasil, específicamente en Amazonas en la región norte.

Lo primero que pensé fue “no sé nadar”, no me preocupada al parecer saber portugués jajaja!

Actualmente tengo cinco años de estar misión, con este pueblo maravilloso,  loco, divertido y acogedor. Vivo una vida cultural diversa, que me desafía cada día, porque nunca sé lo que me pueda esperar. Reconozco que he vivido un tiempo fuerte de esperanza, de alegrías y tristezas, junto a los PME en Brasil y con los laicos y laicas como yo. Vivo un sentimiento de servir, pues  se entrelazan varios sentimientos, por un lado me ubico como una persona temporal de servicio y por otro lado los vínculos de amistad que cultivo con las personas de esta región. Este fue mi primer llamado, yo me he sentido contenta  de intentar cumplir aquella promesa que hice de anunciar la Buena nueva a todas personas, sobre todo a los más pobres. Y junto con ellos yo pobre para poder vivir coherentemente con ellos. He sentido que el proyecto de Dios y mi proyecto personal se han realizado en una etapa de servicio y donación al prójimo, pues desde mi bautismo siempre me vi comprometida en la Iglesia hasta el día de hoy.

Hoy vivo en aguas más profundas, ya no estoy en esa etapa donde ves el mar desde fuera, ahora ando en barco y estoy remando. Mi compromiso, aunque es temporal, se ha adherido a una Arquidiócesis Misionera, donde hay más de dos millones de habitantes, donde presto un servicio en el consejo misionero diocesano, específicamente acompañando a  los seminaristas en la pastoral misionera, coordino el servicio de animación vocacional en la Arquidiócesis, este es un trabajo intercongregacional, su dinámica enriquece nuestra formación y animación interna como Sociedad Misionera. También soy la fundadora y coordinadora de un pequeño proyecto social en la periferia de Manaus, trabajamos en el área de educación (informática – idiomas español e inglés  y bellas artes, como guitarra y artesanías) en comunión con varias ONG, coordino y animo nuestro grupo en la fe y esperanza de un buen servicio, colocar todo en común es aún mas difícil, pero es que, como equipo también decidimos volar juntos, nos hace más sensibles y vulnerables, pero sentimos que es lo único que nos puede llevar a una verdadera transformación humana de colocarnos a los pies del otro, de salir al encuentro de una nueva cultura que está en el rostro de mi hermano ……

Esto es el gusto de servir, con bondad y alegría en la misión.

Mi invitación hoy para los otros misioneros que  comienzan su camino es que aprendamos a hacer la maleta y también aprendamos a deshacerla. No nos quedemos cómodos, esperando a que todo llegue…. salgamos y demos el primer paso… rumbo al encuentro de la otra cultura!

Esther Chacón, hondureña, originaria de la Diócesis de San Pedro Sula, se encuentra misionando como laica asociada a la Sociedad de Misiones Extranjeras em la Arquidiocesis de Manaos, Brasil desde 2010.

El Corpus

corpusEste fin de semana celebramos la fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Es una ocasión para mirar nuestra experiencia de la misa, de la eucaristía. ¿Cómo la vivimos en nuestra comunidad? Nos anima? Nos entusiasma? O desanima? O aburre? Está bien o falta algo?

Alguien pregunta: ¿No necesitamos una experiencia más viva y encarnada de la cena del Señor que la que ofrece la liturgia actual?

Otro pregunta: ¿Estamos tan seguros de estar haciendo hoy bien lo que Jesús quiso que hiciéramos en memoria suya?

¿Es la liturgia que nosotros venimos repitiendo desde siglos la que mejor puede ayudarnos en estos tiempos a vivir lo que vivió Jesús en aquella cena memorable donde se concentra, se recapitula y se manifiesta cómo y para qué vivió y murió? En otras palabras: ¿Es la que más nos puede atraer a vivir como discípulos suyos al servicio de su proyecto del reino del Padre?

Quizás una transformación será posible cuando sintamos con más fuerza la necesidad de recordar a Jesús y vivir de su Espíritu.

Juan Greffard, pme