Fiesta de San Ignacio de Loyola

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Hace 459 años que, en una habitación de Roma fallecía Ignacio de Loyola, tras una vida intensa. Podría pensarse que un santo del siglo XVI ya está “amortizado”, ya ha rendido sus frutos en la vida de la Iglesia. Pero la realidad es que  hay algunos itinerarios que se entienden perfectamente desde esta época nuestra, turbulenta e incierta. El de Ignacio de Loyola es uno de esos itinerarios. Y por eso mismo, es una figura vigente, de la que podemos aprender mucho.

En pocas palabras, fracasó mucho en la vida. Pero no se rindió. Buscó la voluntad de Dios, pero descubrió que esa búsqueda no es fácil, y que a menudo cuando creemos haber encontrado un camino este se cierra y se tienen que abrir otros. Tuvo que comenzar de nuevo una y otra vez. Fue conversador, amigo, maestro… Hubo quien le falló. Y quien le siguió sin reservas. Su carácter, recio, apasionado, exigente consigo y con otros no dejaba a nadie indiferente. Batalló por fuera, en su mundo, en la Iglesia que le tocó vivir y en una sociedad que sospechaba de gente como él. Y batalló por dentro,  descubriendo, por el camino, las sutilezas del mundo interior. Ambas batallas se reflejan muy bien en la aproximación al evangelio y el encuentro con Dios que ofrece en sus ejercicios espirituales, una escuela de oración que hoy sigue siendo fuente de una espiritualidad viva y vibrante en nuestro mundo. Fue peregrino. Lo fue cuando se echó a los caminos, desnudo de riquezas y vestido con tan solo una túnica, para avanzar hacia Barcelona, Venecia, Jerusalén, Alcalá, Salamanca, París… Y lo fue también cuando se asentó en Roma, como General de la Compañía de Jesús recién fundada por él y un grupo de compañeros. En esa última etapa al frente de la orden, casi veinte años, siguió siendo peregrino. Porque peregrino es el que sabe avanzar con poco. El que pasa por el mundo hollando sus tierras, asomándose a sus historias, abrazando a sus gentes. Y, en el caso de Ignacio, entre esas gentes siempre tuvieron una especial acogida los más heridos y vulnerables; ya fuesen los pobres en los hospitales o las prostitutas romanas. Su vida apunta a quien fue su  mayor verdad: Jesucristo.

Y por esa vida, hoy, cuando recordamos su historia, solo podemos dar las gracias por él y por personas como él, que nos recuerdan que es posible apostarlo todo a la carta de Dios. AMDG

José María Rodríguez Olaizola, sj
Fuente: http://www.espiritualidadignaciana.org

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Día Mundial contra la Trata de Personas

CIDH llama a los Estados a adoptar enfoque de derechos humanos para combatir trata de personas

30/7

Washington, D.C. – En el Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora el 30 de julio, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llama a los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a adoptar un enfoque de derechos humanos para combatir la trata de personas, que incluya medidas de prevención, protección a víctimas y sobrevivientes, y sanción a los responsables.

“Por lo general, las personas más propensas a ser víctimas de trata son las que viven en situaciones de mayor vulnerabilidad”, dijo el Comisionado Felipe González, Relator sobre los Derechos de los Migrantes, bajo cuyo mandato también se encuentra la situación de las víctimas de trata. “Son engañadas con promesas de mejores condiciones de vida, y sufren violencia física o psíquica, abuso, y explotación de diversa índole. Hoy en día, las distintas formas de la trata de personas son un reflejo de la esclavitud moderna, y de las múltiples y continuadas violaciones de derechos humanos que a diario padecen sus víctimas”.

Mujeres, niñas y niños, migrantes, personas afrodescendientes, personas LGBTI y miembros de comunidades indígenas son algunos de los grupos en situación de vulnerabilidad que son más propensos a verse afectados por la trata. “El problema de la trata de personas en América afecta en forma desproporcionada a mujeres y niñas, muy especialmente a aquellas que también son migrantes”, señaló la Comisionada Tracy Robinson, Relatora sobre los Derechos de las Mujeres. “Por ser una forma de violencia contra la mujer, es indispensable que los Estados diseñen e implementen políticas públicas con un enfoque diferencial, que tengan en cuenta el impacto desproporcionado que la trata tiene sobre estos grupos poblacionales”.

La trata de personas implica el reclutamiento, transporte, traslado, acogida o recepción de una persona a través del uso de la fuerza, el engaño, u otros medios con el fin de explotarla. La CIDH ha constatado que en la región existen diversas formas de trata de personas, entre las cuales se encuentran el trabajo forzado, la servidumbre doméstica, agrícola o minera, la mendicidad, los niños soldados, la explotación sexual turística, la pornografía infantil, las adopciones ilegales, y la venta de órganos. También hay hombres y niños migrantes que son forzados a realizar diferentes labores para grupos de la delincuencia organizada.

“En muchos países de la región, las víctimas y sobrevivientes de la trata son criminalizadas en lugar de proporcionarles los servicios y asistencia que necesitan”, agregó el Relator Felipe González. “Tampoco se observan aumentos significativos en las investigaciones y condenas por el delito de trata de personas, a pesar de que constituye una gravísima violación a los derechos humanos más básicos”.

En el caso de las víctimas, la utilización de una perspectiva penal por parte de los Estados en lugar de una perspectiva de derechos humanos para atender su situación ha creado profundos obstáculos para que puedan reintegrarse a la sociedad. Por ejemplo, las víctimas de trata que son detenidas por las autoridades bajo cargos de prostitución enfrentan posteriormente barreras en el acceso a la educación, el empleo y la vivienda.

La CIDH llama a los Estados a fortalecer y mejorar sus políticas para combatir la trata de personas y reforzar la cooperación en materia de prevención, enjuiciamiento de los responsables, y protección de las víctimas, asegurando que estas no sean encarceladas y enjuiciadas por delitos que guarden una relación directa con la trata. “El llamado de la CIDH está dirigido a todos los Estados de la región, ya que la trata de personas está presente en todos los países de América”, puntualizó la Presidenta, Comisionada Rose Marie Antoine. Dado el alto nivel de subregistro, las políticas a diseñarse deben incluir medidas para identificar y registrar adecuadamente la trata, reforzar la capacitación de funcionarios públicos para mejorar los procedimientos de identificación de víctimas, y adaptar los servicios de asistencia a las necesidades específicas de los grupos vulnerables.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.

No. 083/15

texto www.oas.org

Durante un par de días nuestro grupo se reunió en Las Tres Rosas para nuestra segunda recolección del año. Venidos desde Yoro , Choluteca y Tegus y acompañados de nuestro superior regional, vivimos la gracia de ser invitados e invitadas por el Buen Jesús a hacer un alto en nuestras actividades, a beber del pozo, tomar un tiempo especial junto a El y junto a nuestros compañeros y compañeras. Hoy ya estamos de vuelta en nuestros lugares de misión en medio de este amado pueblo hondureño.
recolección julio

 

De izquierda a derecha Teodoro Baquedano pmé, Superior Regional, Carmen Rivera mla, Responsable del grupo local, Francisco Cruz mla, Argentina Saavedra mla, Roberto Bigras pmé, Juan Greffard pmé, Andrés Dionne pmé, Mary Ann Ofialda mla, Roberto Nolin pmé, Monseñor Raul Corriveau, Obispo Emérito de Choluteca y Yanira Arias M. Mla.

*ausente de la foto Bernardo  Boucher pmé.

 

DE LA MAGDALENA

María M2

“Simón, ¿Ves esta mujer?

Entré en tu casa y no me diste agua para mis pies

En cambio, ella ha lavado mis pies con sus lágrimas

Y los ha secado con sus cabellos”.

¡Ay! ¿Qué podré ofrecerte si todo lo perdí?

Estas mis manos cansadas de ofenderte

Mis ojos vanos yo te ofrezco,

Amado mío, y mis labios profanos

Y algo de paz que a tu paz yo pueda dar.

Bañen tus pies mis ojos

Límpienlos mis cabellos

Y de tormento mi boca

Les dé besos sin cuento

Yo que sudé en tu ofensa

Hoy vivo para ti

Y de mis males proceda mi defensa

Mis ojos y toda yo a ti me ofrezco,

Amor mío, y mis labios profanos

Algo de luz que a tu luz yo pueda dar.

Bañen tus pies mis ojos

Límpienlos mis cabellos

Y de tormento mi boca

Les dé besos sin cuento.

“Y no me pusiste aceite en la cabeza, Simón

Pero ella ha derramado perfume sobre mis pies…

Y no me besaste al entrar a tu casa

Pero Magdalena, desde que me vio

Me ha colmado con sus besos

Magdalena,…. Magdalena, ve en paz…

Tranquila que nadie te juzga,

Ni yo te juzgo, te amo….”

“Lo sé…. Y yo te amo.

Fray Luis de León

María M

Hoy celebramos a María Magdalena,

Primer Testigo de la resurrección,

Fue enviada a anunciar la Buena Noticia a los apóstoles

Envío Misionero de Gabriela Judith McCarthy

El día de ayer 18 de Julio, fue un día de mucha felicidad para nuestra familia misionera en Honduras y en todos los paises donde tenemos presencia, ya que todos desde nuestro lugar acompañamos a nuestra nueva compañera Gaby quien recibió su envío misionero para ir a Brasil, donde ha sido nombrada por cuatro años como misionera laica asociada a la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec. Gaby pertenece a la Arquidiócesis de Tegucigalpa e irá a trabajar en la Arquidiócesis de Manaos en Brasil, hacia donde pronto emprenderá su vuelo para vivir su vocación. Nuestro Grupo de la SME en Honduras le desea lo mejor en esta etapa del camino que comienza a vivir, a la distancia la acompañamos y esperamos recibir tus noticias, BIENVENIDA!!!

Homilía en la misa de envío misionero de Gabriela McCarthy 

Como obispo, tengo un defecto profesional: me gusta la Biblia. Por eso, le pongo a la Palabra de Dios mucha atención en las homilías, sobre todo cuando hay un acontecimiento especial y cuando la persona implicada ha escogido las lecturas, como Gaby lo ha hecho para hoy.

 La primera lectura contiene el segundo cántico del Siervo del Señor, que puede llevar como título: la misión. Antes de realizar la misión, el Siervo ha sido llamado desde el seno de su madre. No fue consciente de ello hasta que llegó a ser joven, pero en la mente de Dios estaba presente. Dios lo transforma para hacer de él su mensajero. “Hizo de mi boca una espada afilada, me hizo flecha puntiaguda.” Y me dijo: “Tú eres mi siervo – Israel – de quien estoy orgulloso.” De seguro Gaby, te sientes muy pequeña al momento de ser enviada por la Iglesia como misionera. Como dice san Pablo: “El poder de Dios se realiza en la debilidad.” No somos dignos de ser enviados; sin embargo es Jesucristo que nos envía y nos da fuerza para realizar su misión. “Mi Dios fue mi fuerza”, dice Isaías. Hay que volver siempre a la raíz de nuestra vocación misionera. Uno no se la da a sí mismo, sino que la recibe de Dios. La misión no nos pertenece, es la misión de Dios. Tenemos que ser fieles a Dios y ser responsables de esa misión ante Dios. No se trata de hacer en la misión lo que a uno le da la gana. Además es una misión que supera nuestro entendimiento y nuestras capacidades humanas. A menudo hablamos de ser profetas: no es nada fácil. Se aprende en la escuela de la oración y del diálogo. Además la misión es universal. “Te hago luz de las naciones para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.” Es una misión sin fronteras, sin límites. Gaby, serás testigo de esa misión en Brasil. Te preguntarán los amazonenses: ¿por qué viniste aquí? Tu respuesta siempre deberá estar en relación con Jesús, el misionero del Padre.

En el salmo responsorial, el salmista no sabe cómo será su propio futuro. Está seguro, sin embargo, de que si los peligros son grandes, la mano de Dios lo salvará porque su amor es eterno. Dios no abandona nunca la obra de sus manos. Puedes estar segura, Gaby, que Dios no te abandonará nunca.

San Lucas en su Evangelio dice a sus discípulos, que eran sólo doce al principio: “No temas, pequeño rebaño.” Me gusta esta expresión. Nos hace ver que la Iglesia es muchas veces una minoría, pero una minoría calificada, que debe ser sal de la tierra y luz del mundo. Además quien dice rebaño dice pastor. Jesús es el pastor de ese pequeño rebaño. Y las ovejas tienen que ser pastoras como su pastor. Los pioneros de la Sociedad que nos precedieron en la China, en Filipinas, en Cuba, en Japón y en Honduras fueron trabajadores infatigables y creativos, que pusieron el Evangelio al alcance de todos.

Gaby, como nueva misionera, deberá priorizar el Evangelio, entre todas las actividades que realizará. Si un día no tienes tiempo para ir al internet, o para ver las redes sociales, o si no hay señal para tu celular, tranquila, no te preocupes! Sólo Dios basta. No debes contentarte tampoco con cumplir sólo lo que te pidan o regirte por la ley del mínimo esfuerzo. No puedes sufrir de pereza apostólica. Se debe notar en ti tu fervor misionero, tu pasión por la misión y por el Señor de la misión. Cada día pregúntate: ¿Cómo voy a ser presente hoy en medio del pueblo brasileño? ¿Cómo voy a hacer presente hoy a Jesús en medio del pueblo brasileño?

“No temas, pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino.” Gaby, Jesús te invita a no tener miedo. El miedo paraliza. El miedo nos impide actuar. El miedo es lo contrario de la confianza. Pon tu confianza en Dios, que te va a dar el Reino. Con Dios todo es posible.

Luego Jesús nos exhorta a no poner nuestro corazón en las riquezas, sino a compartirlas con los necesitados. “Donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón.” (Lc 12,34). Es un gran sacrificio dejar su familia, su país, su profesión, sus bienes, para salir como lo hizo Abraham, sin saber a dónde iba. Es un gran sacrificio también para tus papás, tus familiares, tus amigos. Pero Jesús te hace más fácil ese sacrificio cuando puedes llevar en tu corazón a Brasil a tus seres queridos familiares. Son tus mejores aliados.

En su carta a los Romanos, san Pablo establece normas de vida cristiana. Entre ellas prevalecen la unidad y la armonía en la comunidad. Las relaciones humanas dentro de una comunidad o de un pequeño grupo misionero son siempre un desafío. Cuando estaba en la Probación en Quebec, yo sufrí porque uno de mis compañeros nunca respondía a mi saludo. Un día hablé de eso con otro compañero y me dijo: “No te preocupes, él es así con casi todo el mundo.” Me sentí aliviado. Creo que el mayor reto en la vida misionera de cada día es la vida dentro un equipo misionero. La misión es al mismo tiempo una conversión. Si cada uno hace un esfuerzo para vencer su egoísmo, su individualismo, su indiferencia, la vida comunitaria deja de ser un infierno y se vuelve un signo para la gente de afuera que nos ve actuar y que detecta fácilmente si algo no va bien en el equipo. Gaby, te invito a vivir de buena gana esa vida de equipo en el grupo local de Brasil y en tu pequeño equipo misionero.

En la segunda lectura, san Pablo recomienda una serie de actitudes que son una consecuencia de la vivencia del Evangelio. No voy a desarrollar aquí cada una. Basta decir que el amor cristianas tiene muchas facetas y que el testimonio cristiano es el primer medio para evangelizar. Gaby, sé una fiel y alegre testigo de Cristo.

La Eucaristía es el sacramento privilegiado de todo cristiano y de todo misionero. Es la fuente y la cumbre de toda evangelización. Que sea tu alimento, Gaby, en la comunidad cristiana del área misionera de Manaus donde estarás viviendo. ¡Que María Santísima, la Virgen de Suyapa, te acompañe como Madre tuya y discípula fiel de Jesús!

Vamos ahora a pasar, hermanos, al compromiso misionero que Gaby va a pronunciar, dentro de la gran familia de la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec. Les pido a ustedes que oren por ella, no sólo ahora, sino cada día, y a quedar en contacto con ella. Hoy hay tantos medios baratos y fáciles para hacerlo. No la olvidemos cuando ella esté lejos.

Monseñor Guido Charbonneau, Obispo de Choluteca.

Noticias desde Yoro

com1La comunidad de Agua Blanca Sur, en el Departamento de Yoro, ya cumple 2 meses en este nuevo lugar de misión, y ya  hay mucho que contar. Pronto les compartiremos sobre esta nueva experiencia.

Sin embargo hoy queremos compartirles dos momentos importantes de esta última semana, donde recibimos la visita del Superior  Regional de la Región de América Latina de la Sociedad de Misiones Extranjeras, Teodoro Baquedano, pmé y de nuestra Responsable del grupo local Carmen Rivera,

com2Además de contar por estos días con la visita en nuestra comunidad, del Obispo de esta Diócesis, quien nos ha recibido con mucho cariño y ha estado abriendo caminos para nuestra Misión. Agradecemos a Monseñor Hector David su sencillez y su apertura para con nuestro equipo misionero.

Damos gracias también  a todas y todos quienes  nos han hecho sentir en casa, vecinos y vecinas, amistades que comienzan a crearse,  los y las delegados y delegadas de la palabra de Dios quienes son importantes pilares de la evangelización, las personas con quienes compartimos el trabajo, niños, niñas, y tanta gente sencilla que no podríamos nunca terminar de nombrar que nos abrazan y nos dicen hermana, hermano, aquí está en familia! Con ellos, siendo testigos de Esperanza, esperamos que nuestra presencia sea siempre una buena noticia! Oren por nosotros y nosotras!!!!!

Yanira A. Martínez

Misionera Laica chilena, en Honduras desde 2013

HONDURAS CLANDESTINA

Honduras, dulce Honduras,
calladamente nuestra,  hermana clandestina,  tus hermanas te llaman.
Todas las caracolas,  todas las garzas libres,  todos los muertos fieles  te llaman al abrazo.
(¡Centroamérica unida, Morazán,  «nuestro amor que no muere»!
¡Por amor de tu vida,  Centroamérica nuestra,  no callaremos más  hasta que rompa  la aurora en tu mirada,
hasta que estalle el sol de la Justicia  en mitad de tu pecho!).

Lempira, yergue el duro  pedernal de tu rostro  contra los invasores.
(Los traidores, Lempira, tú lo sabes,  cabalgan en la grupa del imperio).
Sea otra vez consigna  el Peñón de Cerquín.
Convoca en la unidad  a todos los rebeldes.

Sobre tu paz, Honduras,  la orquídea morada  oficia un prolongado Viernes Santo.
La sangre de Pavón y Landaverde  chorrea de tu boca, reciente de martirios.

Chorrea de tu cuerpo  mucha sangre sin nombre,  Honduras desangrada.
(Las malas Compañías  te han desangrado siempre).
Las bases del imperio, como clavos,  hierran tu pobre carne,  Honduras ocupada, Palmerola,
¡corazón ocupado de América Latina!

… Y, sin embargo, Honduras,
limpias bajan tus aguas  como el alma del Pueblo.
Duros, como verdades, perseveran  los guijarros desnudos, en tu cauce.
La niebla, como un código,  protege tus pinares
y el ritmo cauteloso  de tus hijos mejores.
Cimarrones alzados,  montaraces del día,
en las minas de Olancho  los esclavos despiertan
Los mártires de Olancho  vibran al sol sus palmas.
Tercos de rebeldía,  los huesos de Zelaya  levantan su trinchera.
Guadalupe, el testigo,  ha escrito en muchos ojos  sus huellas solidarias.

Llamas de Dios, unidas,  ocotes de la Iglesia,  crecen tus campesinos.
La Palabra germina en sus silencios.

Forjan los sindicatos  los brazos del futuro.
Campesinos y obreros  entrelazan sus pasos,  «taulabés» de la Historia,  «acortando el camino».

Hondureños, hermanos, ¡sed vosotros!
Grabad en cada piedra  de todos vuestros montes y quebradas  esta sola palabra: Dignidad.
Ponte de pie, en la noche,  y urge la madrugada,
Honduras clandestina.
Sean tuyos los montes,  limpios de mercenarios.
Tuyo sea el maíz,  libre de Compañías.
Sea tuya la vida, liberada.

Sobre tu boca, rota  de miseria y de espanto,  el Padre de los pobres  pondrá un guacal de Pascua,  leche y miel de alegría.
Cosecharás cantando  tu siembra de dolores.
No dirán más de ti «la que no es Pueblo».

La Virgen pequeñita de Suyapa  ha recorrido como una paloma  toda la patria herida, y con su vuelo  ha suscitado un aire de promesas.
¡En el Nombre de Dios,  contra todos los dioses,  amanece en tus cerros la esperanza!

Poema del libro ” todavía estas palabras” de Pedro Casaldáliga,hoy tiene  87 años, Obispo Emérito de San Félix de Araguaia,  Brasil. Conocido como el obispo de los pobres, la voz de los indios, los sin tierra y los más pobres de Brasil. Sus palabras trascienden la Amazonia, su mirada viaja por toda la América empobrecida, su lucha es la paz, la justicia y la esperanza, su vida, El evangelio.

“A los que conmigo dicen de rodillas la Palabra,

a cuantos gritan conmigo  -quizá contra los que callan,  siempre contra los que mienten-,

a los que conmigo emplazan  la lenta aurora del Reino, … todavía estas palabras”.

pedro casaldaliga

EL DISCIPULADO DE JESÚS

logo papa en ParaguayEl Evangelio nos habla de este discipulado. Nos presenta la cédula de identidad del cristiano. Su carta de presentación, su credencial.

Jesús llama a sus discípulos y los envía dándoles reglas claras, precisas. Los desafía con una serie de actitudes, comportamientos que deben tener. Y no son pocas las veces que nos pueden parecer exageradas o absurdas; actitudes que sería más fácil leerlas simbólicamente o «espiritualmente». Pero Jesús es bien claro. No les dice: «Hagan como que» o «hagan lo que puedan».

Recordemos juntos esas recomendaciones: «No lleven para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero… permanezcan en la casa donde les den alojamiento» (cf. Mc 6,8-11). Parecería algo imposible.

Podríamos concentrarnos en las palabras: «pan», «dinero», «alforja», «bastón», «sandalias», «túnica». Es lícito. Pero me parece que hay una palabra clave, que podría pasar desapercibida frente a la contundencia de las que acabo de enumerar. Una palabra central en la espiritualidad cristiana, en la experiencia del discipulado: hospitalidad. Jesús como buen maestro, pedagogo, los envía a vivir la hospitalidad. Les dice: «Permanezcan donde les den alojamiento». Los envía a aprender una de las características fundamentales de la comunidad creyente. Podríamos decir que cristiano es aquel que aprendió a hospedar,que aprendió a alojar.

Jesús, no los envía como poderosos, como dueños, jefes, cargados de leyes, normas; por el contrario, les muestra que el camino del cristiano essimplemente transformar el corazón. El suyo y  ayudar a transformar el de los demás. Aprender a vivir de otra manera, con otra ley, bajo otra norma. Es pasar de la lógica del egoísmo, de la clausura, de la lucha, de la división, de la superioridad, a la lógica de la vida, de la gratuidad, del amor. De la lógica del dominio, del aplastar, manipular, a la lógica del acoger, recibir y cuidar.

Son dos las lógicas que están en juego, dos maneras de afrontar la vida y de afrontar la misión.

Cuántas veces pensamos la misión en base a proyectos o programas. Cuántas veces imaginamos la evangelización en torno a miles de estrategias, tácticas, maniobras, artimañas, buscando que las personas se conviertan en base a nuestros argumentos. Hoy el Señor nos los dice muy claramente: en la lógica del Evangelio no se convence con los argumentos, con las estrategias, con las tácticas, sino simplemente aprendiendo a alojar, a hospedar.

La Iglesia es madre de corazón abierto que sabe acoger, recibir, especialmente a quien tiene necesidad de mayor cuidado, que está en mayor dificultad. La Iglesia, como la quería Jesús, es la casa de la hospitalidad. Y cuánto bien podemos hacer si nos animamos a aprender el lenguaje de la hospitalidad, del acoger. Cuántas heridas, cuánta desesperanza se puede curar en un hogar donde uno se pueda sentir recibido. Para eso hay que tener las puertas abiertas sobre todo las puertas del corazón.

Hospitalidad con el hambriento, con el sediento, con el forastero, con el desnudo, con el enfermo, con el preso (cf. Mt 25,34-37) con el leproso, con el paralítico. Hospitalidad con el que no piensa como nosotros, con el que no tiene fe o la ha perdido y a veces por culpa nuestra. Hospitalidad con el perseguido, con el desempleado. Hospitalidad con las culturas diferentes, de las cuales esta tierra paraguaya es tan rica. Hospitalidad con el pecadorporque cada uno de nosotros también lo es.

Tantas veces nos olvidamos que hay un mal que precede a nuestros pecados. Hay una raíz que causa tanto pero tanto daño y que destruye silenciosamente tantas vidas. Hay un mal, que poco a poco, va haciendo nido en nuestro corazón y «comiendo» nuestra vitalidad: la soledad. Soledad que puede tener muchas causas, muchos motivos. Cuánto destruye la vida y cuánto mal nos hace. Nos va apartando de los demás, de Dios, de la comunidad. Nos va encerrando en nosotros mismos.

De ahí que lo propio de la Iglesia de esta madre, no sea  principalmente gestionar cosas, proyectos, sino aprender a vivir la fraternidad con los demás. Es la fraternidad acogedora el mejor testimonio que Dios es Padre, porque «de esto sabrán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman los unos a los otros» (Jn 13,35). De esta manera Jesús, nos abre a una nueva lógica. Un horizonte lleno de vida, de belleza, de verdad, de plenitud.

Dios nunca cierra horizontes, Dios nunca es pasivo a la vida, nunca es pasivo al sufrimiento de sus hijos. Dios nunca se deja ganar en generosidad. Por eso nos envía a su Hijo, lo dona, lo entrega, lo comparte; para que aprendamos el camino de la fraternidad, el camino del don. Es definitivamente un nuevo horizonte, es una nueva Palabra para tantas situaciones de exclusión, disgregación, encierro, aislamiento. Es una Palabra que rompe el silencio de la soledad.

Y cuando estemos cansados o se nos haga pesada la tarea de evangelizar es bueno recordar que la vida que Jesús nos propone, responde a necesidades más hondas de las personas, porque todos hemos sido creados para la amistad con Jesús y para el amor fraterno (cf. Evangelii Gaudium 265).

Hay algo que es cierto, no podemos obligar a nadie a recibirnos, a hospedarnos; es cierto y es parte de nuestra pobreza y de nuestra libertad. Pero también es cierto que nadie puede obligarnos a no ser acogedores, hospederos de la vida de nuestro Pueblo. Nadie puede pedirnos que no recibamos y abracemos la vida de nuestros hermanos especialmente la vida delos que han perdido la esperanza y el gusto por vivir. Qué lindo es imaginarnos nuestras parroquias, comunidades, capillas, donde están los cristianos, no con las puertas cerradas sino como verdaderos centros de encuentro entre nosotros y con Dios.

La Iglesia es madre, como María. En ella tenemos un modelo. Alojar, como María, que no dominó ni se adueñó de la Palabra de Dios sino que, por el contrario, la hospedó, la gestó, y la entregó.

Alojar como la tierra que no domina la semilla, sino que la recibe, la nutre y la germina.

Así queremos ser los cristianos, así queremos vivir la fe en este suelo paraguayo, como María, alojando la vida de Dios en nuestros hermanos con la confianza, con la certeza que: «El Señor nos dará la lluvia y nuestra tierra dará su fruto». Que así sea.

Homilía Papa Francisco en la misa de Ñuguazu, Paraguay 12-07-2015

Encuentro del papa Francisco con los movimientos populares en Bolivia

El papa Francisco pidió perdón en nombre de la Iglesia católica por los crímenes cometidos contra los pueblos originarios durante la época de colonización que buscaba la “conquista” de América. Asimismo, aseguró que la economía debe estar al servicio de los pueblos y no debe ser un mecanismo de acumulación, sino de administración de la causa común. “La economía debe asegurar la dignidad a los pueblos”, exhortó. Reconoció la lucha de los movimientos populares en Bolivia, un país que aseguró ha luchado históricamente por un sistema igualitario que reivindique los derechos indígenas. Por otra parte, aseguró que se están produciendo daños irreversibles en el ecosistema. “Nuestra hermana y madre tierra nos clama, nos pide que la cuidemos y eso tenemos que hacer”, dijo.

TRES TAREAS

Durante su discurso el papa Francisco propuso tres tareas por las generaciones de los pueblos y respetando los valores que Dios puso en el corazón: La primera: poner la economía al servicio de los pueblos, “los seres humanos y la naturaleza no deben estar al servicios del dinero, digamos no a una economía de exclusión e inequidad, esa economía mata, esa economía excluye destruye la madre tierra”.  Como segunda tarea, pidió la unión de los pueblos en el camino de la paz y justicia, “los pueblos del mundo quieren ser artífices de su propio destino, no quieren tutelajes ni injerencias, donde el más fuerte subordina al más debil”. En ese marcó señaló que se han cometido graves pecados y muchos contra pueblos originarios en América en nombre de Dios, “lo han reconocido mis antecesores”, por esto “pido perdón no solo por ofensas de la propia Iglesia, si no por los crímenes de la llamada conquista de América”.

Contenido tomado de teleSURtv

La desesperanza aprendida o el pensar “que no hay nada que hacer” porque el problema es tan grande.

Comentando el evangelio de la multiplicación de los panes (Mc. 6, 30-44 y paralelos) ante miles de personas congregadas en la Plaza Cristo Redentor de la ciudad de Santa Cruz – Bolivia-,  el Papa Francisco se refirió al problema del hambre de las multitudes y denunció la lógica del mercado que lo convierte todo en objeto de consumo.

“A nosotros nos puede suceder lo que a los discípulos de ayer, cuando vieron esa cantidad de gente que estaba ahí. Le piden a Jesús que los despida, mándalos a la casa, ya que es imposible alimentar a tanta gente. Frente a tantas situaciones de hambre en el mundo podemos decir: «Perdón. No nos dan los números, no nos cierran las cuentas». Es imposible enfrentar estas situaciones, entonces la desesperación termina ganándonos el corazón.

En un corazón desesperado es muy fácil que gane espacio la lógica que pretende imponerse en el mundo, en todo el mundo, en nuestros días. Una lógica que busca transformar todo en objeto de cambio, todo en objeto de consumo, todo negociable. Una lógica que pretende dejar espacio a muy pocos, descartando a todos aquellos que no «producen», que no se los considera aptos o dignos porque aparentemente «no nos dan los números». Y Jesús una vez más vuelve a hablarnos y nos dice…: No, no, no es necesario excluirlos, no es necesario que se vayan, denles ustedes de comer.

Es una invitación que resuena con fuerza para nosotros hoy: «No es necesario excluir a nadie, no es necesario que nadie se vaya, basta de descartes, denles ustedes de comer». Jesús nos lo sigue diciendo en esta plaza. Sí, basta de descartes, denles ustedes de comer. La mirada de Jesús no acepta una lógica, una mirada que siempre «corta el hilo» por el más débil, por el más necesitado. Tomando «la posta» Él mismo nos da el ejemplo, nos muestra el camino. Una actitud en tres palabras, toma un poco de pan y unos peces, los bendice, los parte y entrega para que los discípulos lo compartan con los demás. Y este es el camino del milagro. Ciertamente no es magia o idolatría. Jesús, por medio de estas tres acciones logra transformar una lógica del descarte, en una lógica de comunión, en una lógica de comunidad “

Homilia completa en nuestro canal de youtube