Envío Misionero de Gabriela Judith McCarthy

El día de ayer 18 de Julio, fue un día de mucha felicidad para nuestra familia misionera en Honduras y en todos los paises donde tenemos presencia, ya que todos desde nuestro lugar acompañamos a nuestra nueva compañera Gaby quien recibió su envío misionero para ir a Brasil, donde ha sido nombrada por cuatro años como misionera laica asociada a la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec. Gaby pertenece a la Arquidiócesis de Tegucigalpa e irá a trabajar en la Arquidiócesis de Manaos en Brasil, hacia donde pronto emprenderá su vuelo para vivir su vocación. Nuestro Grupo de la SME en Honduras le desea lo mejor en esta etapa del camino que comienza a vivir, a la distancia la acompañamos y esperamos recibir tus noticias, BIENVENIDA!!!

Homilía en la misa de envío misionero de Gabriela McCarthy 

Como obispo, tengo un defecto profesional: me gusta la Biblia. Por eso, le pongo a la Palabra de Dios mucha atención en las homilías, sobre todo cuando hay un acontecimiento especial y cuando la persona implicada ha escogido las lecturas, como Gaby lo ha hecho para hoy.

 La primera lectura contiene el segundo cántico del Siervo del Señor, que puede llevar como título: la misión. Antes de realizar la misión, el Siervo ha sido llamado desde el seno de su madre. No fue consciente de ello hasta que llegó a ser joven, pero en la mente de Dios estaba presente. Dios lo transforma para hacer de él su mensajero. “Hizo de mi boca una espada afilada, me hizo flecha puntiaguda.” Y me dijo: “Tú eres mi siervo – Israel – de quien estoy orgulloso.” De seguro Gaby, te sientes muy pequeña al momento de ser enviada por la Iglesia como misionera. Como dice san Pablo: “El poder de Dios se realiza en la debilidad.” No somos dignos de ser enviados; sin embargo es Jesucristo que nos envía y nos da fuerza para realizar su misión. “Mi Dios fue mi fuerza”, dice Isaías. Hay que volver siempre a la raíz de nuestra vocación misionera. Uno no se la da a sí mismo, sino que la recibe de Dios. La misión no nos pertenece, es la misión de Dios. Tenemos que ser fieles a Dios y ser responsables de esa misión ante Dios. No se trata de hacer en la misión lo que a uno le da la gana. Además es una misión que supera nuestro entendimiento y nuestras capacidades humanas. A menudo hablamos de ser profetas: no es nada fácil. Se aprende en la escuela de la oración y del diálogo. Además la misión es universal. “Te hago luz de las naciones para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra.” Es una misión sin fronteras, sin límites. Gaby, serás testigo de esa misión en Brasil. Te preguntarán los amazonenses: ¿por qué viniste aquí? Tu respuesta siempre deberá estar en relación con Jesús, el misionero del Padre.

En el salmo responsorial, el salmista no sabe cómo será su propio futuro. Está seguro, sin embargo, de que si los peligros son grandes, la mano de Dios lo salvará porque su amor es eterno. Dios no abandona nunca la obra de sus manos. Puedes estar segura, Gaby, que Dios no te abandonará nunca.

San Lucas en su Evangelio dice a sus discípulos, que eran sólo doce al principio: “No temas, pequeño rebaño.” Me gusta esta expresión. Nos hace ver que la Iglesia es muchas veces una minoría, pero una minoría calificada, que debe ser sal de la tierra y luz del mundo. Además quien dice rebaño dice pastor. Jesús es el pastor de ese pequeño rebaño. Y las ovejas tienen que ser pastoras como su pastor. Los pioneros de la Sociedad que nos precedieron en la China, en Filipinas, en Cuba, en Japón y en Honduras fueron trabajadores infatigables y creativos, que pusieron el Evangelio al alcance de todos.

Gaby, como nueva misionera, deberá priorizar el Evangelio, entre todas las actividades que realizará. Si un día no tienes tiempo para ir al internet, o para ver las redes sociales, o si no hay señal para tu celular, tranquila, no te preocupes! Sólo Dios basta. No debes contentarte tampoco con cumplir sólo lo que te pidan o regirte por la ley del mínimo esfuerzo. No puedes sufrir de pereza apostólica. Se debe notar en ti tu fervor misionero, tu pasión por la misión y por el Señor de la misión. Cada día pregúntate: ¿Cómo voy a ser presente hoy en medio del pueblo brasileño? ¿Cómo voy a hacer presente hoy a Jesús en medio del pueblo brasileño?

“No temas, pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino.” Gaby, Jesús te invita a no tener miedo. El miedo paraliza. El miedo nos impide actuar. El miedo es lo contrario de la confianza. Pon tu confianza en Dios, que te va a dar el Reino. Con Dios todo es posible.

Luego Jesús nos exhorta a no poner nuestro corazón en las riquezas, sino a compartirlas con los necesitados. “Donde está tu tesoro, allí también estará tu corazón.” (Lc 12,34). Es un gran sacrificio dejar su familia, su país, su profesión, sus bienes, para salir como lo hizo Abraham, sin saber a dónde iba. Es un gran sacrificio también para tus papás, tus familiares, tus amigos. Pero Jesús te hace más fácil ese sacrificio cuando puedes llevar en tu corazón a Brasil a tus seres queridos familiares. Son tus mejores aliados.

En su carta a los Romanos, san Pablo establece normas de vida cristiana. Entre ellas prevalecen la unidad y la armonía en la comunidad. Las relaciones humanas dentro de una comunidad o de un pequeño grupo misionero son siempre un desafío. Cuando estaba en la Probación en Quebec, yo sufrí porque uno de mis compañeros nunca respondía a mi saludo. Un día hablé de eso con otro compañero y me dijo: “No te preocupes, él es así con casi todo el mundo.” Me sentí aliviado. Creo que el mayor reto en la vida misionera de cada día es la vida dentro un equipo misionero. La misión es al mismo tiempo una conversión. Si cada uno hace un esfuerzo para vencer su egoísmo, su individualismo, su indiferencia, la vida comunitaria deja de ser un infierno y se vuelve un signo para la gente de afuera que nos ve actuar y que detecta fácilmente si algo no va bien en el equipo. Gaby, te invito a vivir de buena gana esa vida de equipo en el grupo local de Brasil y en tu pequeño equipo misionero.

En la segunda lectura, san Pablo recomienda una serie de actitudes que son una consecuencia de la vivencia del Evangelio. No voy a desarrollar aquí cada una. Basta decir que el amor cristianas tiene muchas facetas y que el testimonio cristiano es el primer medio para evangelizar. Gaby, sé una fiel y alegre testigo de Cristo.

La Eucaristía es el sacramento privilegiado de todo cristiano y de todo misionero. Es la fuente y la cumbre de toda evangelización. Que sea tu alimento, Gaby, en la comunidad cristiana del área misionera de Manaus donde estarás viviendo. ¡Que María Santísima, la Virgen de Suyapa, te acompañe como Madre tuya y discípula fiel de Jesús!

Vamos ahora a pasar, hermanos, al compromiso misionero que Gaby va a pronunciar, dentro de la gran familia de la Sociedad de Misiones Extranjeras de Quebec. Les pido a ustedes que oren por ella, no sólo ahora, sino cada día, y a quedar en contacto con ella. Hoy hay tantos medios baratos y fáciles para hacerlo. No la olvidemos cuando ella esté lejos.

Monseñor Guido Charbonneau, Obispo de Choluteca.

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