Discurso en la Asamblea General

Veinte frases de Francisco en la ONU que tienes que leer

“Ningún individuo o grupo humano se puede considerar omnipotente”, dijo el Papa Francisco en la ONU.

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1. El poder tecnológico, en manos de ideologías nacionalistas o falsamente universalistas, es capaz de producir tremendas atrocidades.

2. Aún son muchos los graves problemas no resueltos, pero es evidente que, si hubiera faltado toda esa actividad internacional (de la ONU), la humanidad podría no haber sobrevivido al uso descontrolado de sus propias potencialidades.

3. La reforma y la adaptación a los tiempos es siempre necesaria, progresando hacia el objetivo último de conceder a todos los países, sin excepción, una participación y una incidencia real y equitativa en las decisiones. Tal necesidad de una mayor equidad, vale especialmente para los cuerpos con efectiva capacidad ejecutiva, como es el caso del Consejo de Seguridad, los organismos financieros y los grupos o mecanismos especialmente creados para afrontar las crisis económicas.

4. Los organismos financieros internacionales han de velar por el desarrollo sustentable de los países y la no sumisión asfixiante de éstos a sistemas crediticios.

5. La limitación del poder es una idea implícita en el concepto de derecho.

6. Ningún individuo o grupo humano se puede considerar omnipotente, autorizado a pasar por encima de la dignidad y de los derechos de las otras personas singulares o de sus agrupaciones sociales.

7. El panorama mundial hoy nos presenta, sin embargo, muchos falsos derechos, y –a la vez– grandes sectores indefensos, víctimas más bien de un mal ejercicio del poder.

8. Cualquier daño al ambiente, por tanto, es un daño a la humanidad.

9. El abuso y la destrucción del ambiente, al mismo tiempo, van acompañados por un imparable proceso de exclusión. En efecto, un afán egoísta e ilimitado de poder y de bienestar material lleva tanto a abusar de los recursos materiales disponibles como a excluir a los débiles.

10. El mundo reclama de todos los gobernantes una voluntad efectiva, práctica, constante, de pasos concretos y medidas inmediatas, para preservar y mejorar el ambiente natural y vencer cuanto antes el fenómeno de la exclusión social y económica, con sus tristes consecuencias de trata de seres humanos, comercio de órganos y tejidos humanos, explotación sexual de niños y niñas, trabajo esclavo, incluyendo la prostitución, tráfico de drogas y de armas, terrorismo y crimen internacional organizado.

11. Los gobernantes han de hacer todo lo posible a fin de que todos puedan tener la mínima base material y espiritual para ejercer su dignidad y para formar y mantener una familia, que es la célula primaria de cualquier desarrollo social.

12. La crisis ecológica, junto con la destrucción de buena parte de la biodiversidad, puede poner en peligro la existencia misma de la especie humana.

13. La guerra es la negación de todos los derechos y una dramática agresión al ambiente.

14. Si se respeta y aplica la Carta de las Naciones Unidas con transparencia y sinceridad, sin segundas intenciones, como un punto de referencia obligatorio de justicia y no como un instrumento para disfrazar intenciones espurias, se alcanzan resultados de paz. Cuando, en cambio, se confunde la norma con un simple instrumento, para utilizar cuando resulta favorable y para eludir cuando no lo es, se abre una verdadera caja de Pandora de fuerzas incontrolables.

15. El reciente acuerdo sobre la cuestión nuclear en una región sensible de Asia y Oriente Medio es una prueba de las posibilidades de la buena voluntad política y del derecho, ejercitados con sinceridad, paciencia y constancia.

16. La dolorosa situación de todo el Oriente Medio, del norte de África y de otros países africanos, donde los cristianos, junto con otros grupos culturales o étnicos e incluso junto con aquella parte de los miembros de la religión mayoritaria que no quiere dejarse envolver por el odio y la locura, han sido obligados a ser testigos de la destrucción de sus lugares de culto, de su patrimonio cultural y religioso, de sus casas y haberes y han sido puestos en la disyuntiva de huir o de pagar su adhesión al bien y a la paz con la propia vida o con la esclavitud.

17. Sin el reconocimiento de unos límites éticos naturales insalvables y sin la actuación inmediata de aquellos pilares del desarrollo humano integral, el ideal de “salvar las futuras generaciones del flagelo de la guerra” y de “promover el progreso social y un más elevado nivel de vida en una más amplia libertad” corre el riesgo de convertirse en un espejismo inalcanzable o, peor aún, en palabras vacías que sirven de excusa para cualquier abuso y corrupción, o para promover una colonización ideológica a través de la imposición de modelos y estilos de vida anómalos, extraños a la identidad de los pueblos y, en último término, irresponsables.

18. El gaucho Martín Fierro, un clásico de la literatura en mi tierra natal, canta: “Los hermanos sean
unidos porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera”.

19. La medida y el indicador más simple y adecuado del cumplimiento de la nueva Agenda para el desarrollo será el acceso efectivo, práctico e inmediato, para todos, a los bienes materiales y espirituales indispensables: vivienda propia, trabajo digno y debidamente remunerado, alimentación adecuada y agua potable; libertad religiosa, y más en general libertad del espíritu y educación.

20. El narcotráfico por su propia dinámica va acompañado de la trata de personas, del lavado de activos, del tráfico de armas, de la explotación infantil y de otras formas de corrupción.

EL PAPA FRANCISCO EN EL CONGRESO: 9 FRASES

150924102633-07-pope-francis-0924En un histórico discurso ante el Congreso de Estados Unidos, el papa Francisco reordenó las prioridades políticas de los católicos estadounidenses que desempeñan cargos en la vida pública.

El aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo fueron mencionados de refilón en el discurso del papa Francisco, primer pontífice que hablaba ante el Congreso, se enfocó en la inmigración, la pena de muerte, la injusticia racial, el tráfico de armas y la pobreza.

Fue en discurso que puso de manifiesto la personalidad política del Papa como el anti-Trump, la antítesis del republicano que encabeza las encuestas, sobre todo ante la insistencia del magnate de amasar poderío militar, deportar a los inmigrantes y construir un muro entre Estados Unidos y México.

Francisco también pidió la abolición de la pena de muerte.

Estas son las citas más destacadas del discurso:

1. “Sabemos que en el afán de querer liberarnos del enemigo exterior podemos caer en la tentación de ir alimentando el enemigo interior. Copiar el odio y la violencia del tirano y del asesino es la mejor manera de ocupar su lugar”.

2. “Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros”.

3. “Trágicamente, los derechos de cuantos vivieron aquí mucho antes que nosotros no siempre fueron respetados. A estos pueblos y a sus naciones, desde el corazón de la democracia norteamericana, deseo reafirmarles mi más alta estima y reconocimiento. Aquellos primeros contactos fueron bastantes convulsos y sangrientos, pero es difícil enjuiciar el pasado con los criterios del presente”.

4. “Debemos elegir la posibilidad de vivir ahora en el mundo más noble y justo posible, mientras formamos las nuevas generaciones, con una educación que no puede dar nunca la espalda a los «vecinos», a todo lo que nos rodea”.

5. “Nuestro mundo está afrontando una crisis de refugiados sin precedentes desde los tiempos de la II Guerra Mundial”.

6. “En definitiva: queremos seguridad, demos seguridad; queremos vida, demos vida; queremos oportunidades, brindemos oportunidades”.

7. “La regla de oro nos recuerda la responsabilidad que tenemos de custodiar y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo. Esta certeza es la que me ha llevado, desde el principio de mi ministerio, a trabajar en diferentes niveles para solicitar la abolición mundial de la pena de muerte”.

8. “El justo uso de los recursos naturales, la aplicación de soluciones tecnológicas y la guía del espíritu emprendedor son parte indispensable de una economía que busca ser moderna pero especialmente solidaria y sustentable”.

9. “¿Por qué las armas letales son vendidas a aquellos que pretenden infligir un sufrimiento indecible sobre los individuos y la sociedad? Tristemente, la respuesta, que todos conocemos, es simplemente por dinero; un dinero impregnado de sangre, y muchas veces desangre inocente. Frente al silencio vergonzoso y cómplice, es nuestro deber afrontar el problema y acabar con el tráfico de armas”.

Discurso completo del Papa en la Casa Blanca: “¡Que Dios bendiga a América!”

casa-blancaSeñor Presidente:

Le agradezco mucho la bienvenida que me ha dispensado en nombre de todos los ciudadanos estadounidenses. Como hijo de una familia de inmigrantes, me alegra estar en este país, que ha sido construido en gran parte por tales familias. En estos días de encuentro y de diálogo, me gustaría escuchar y compartir muchas de las esperanzas y sueños del pueblo norteamericano.

Durante mi visita, voy a tener el honor de dirigirme al Congreso, donde espero, como un hermano de este País, transmitir palabras de aliento a los encargados de dirigir el futuro político de la Nación en fidelidad a sus principios fundacionales. También iré a Filadelfia con ocasión del Octavo Encuentro Mundial de las Familias, para celebrar y apoyar a la institución del matrimonio y de la familia en este momento crítico de la historia de nuestra civilización.

Señor Presidente, los católicos estadounidenses, junto con sus conciudadanos, están comprometidos con la construcción de una sociedad verdaderamente tolerante e incluyente, en la que se salvaguarden los derechos de las personas y las comunidades, y se rechaze toda forma de discriminación injusta. Como a muchas otras personas de buena voluntad, les preocupa también que los esfuerzos por construir una sociedad justa y sabiamente ordenada respeten sus más profundas inquietudes y su derecho a la libertad religiosa. Libertad, que sigue siendo una de las riquezas más preciadas de este país. Y, como han recordado mis hermanos Obispos de Estados Unidos, todos estamos llamados a estar vigilantes, como buenos ciudadanos, para preservar y defender esa libertad de todo lo que pudiera ponerla en peligro o comprometerla.

Señor Presidente, me complace que usted haya propuesto una iniciativa para reducir la contaminación atmosférica. Reconociendo la urgencia, también a mí me parece evidente que el cambio climático es un problema que no se puede dejar a la próxima generación. Con respecto al cuidado de nuestra «casa común», estamos viviendo en un momento crítico de la historia. Todavía tenemos tiempo para hacer los cambios necesarios para lograr «un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar» (Laudato si’, 13). Estos cambios exigen que tomemos conciencia seria y responsablemente, no sólo del tipo de mundo que podríamos estar dejando a nuestros hijos, sino también de los millones de personas que viven bajo un sistema que les ha ignorado. Nuestra casa común ha formado parte de este grupo de excluidos, que clama al cielo y afecta fuertemente a nuestros hogares, nuestras ciudades y nuestras sociedades. Usando una frase significativa del reverendo Martin Luther King, podríamos decir que hemos incumplido un pagaré y ahora es el momento de saldarlo.

La fe nos dice que «el Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado. La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común» (Laudato si’, 13). Como cristianos movidos por esta certeza, queremos comprometernos con el cuidado consciente y responsable de nuestra casa común.

Los esfuerzos realizados recientemente para reparar relaciones rotas y abrir nuevas puertas a la cooperación dentro de nuestra familia humana constituyen pasos positivos en el camino de la reconciliación, la justicia y la libertad. Me gustaría que todos los hombres y mujeres de buena voluntad de esta gran Nación apoyaran las iniciativas de la comunidad internacional para proteger a los más vulnerables de nuestro mundo y para suscitar modelos integrales e inclusivos de desarrollo, para que nuestros hermanos y hermanas en todas partes gocen de la bendición de la paz y la prosperidad que Dios quiere para todos sus hijos.

Señor Presidente, una vez más, le agradezco su acogida, y tengo puestas grandes esperanzas en estos días en su País. ¡Que Dios bendiga a América!

HOMILÍA DEL PAPA EN LA MISA DE HOLGUÍN, CUBA, EN LA FIESTA DE SAN MATEO APOSTOL

Celebramos la fiesta del apóstol y evangelista san Mateo. Celebramos la historia de una conversión. Él mismo, en su Evangelio, nos cuenta cómo fue el encuentro que marcó su vida, él nos introduce en un “juego de miradas” que es capaz de transformar la historia.

Un día, como otro cualquiera, mientras estaba sentado en la mesa de la recaudación de los impuestos, Jesús pasaba, lo vio, se acercó y le dijo: “‘Sígueme’. Y él, levantándose, lo siguió”.

Jesús lo miró. Qué fuerza de amor tuvo la mirada de Jesús para movilizar a Mateo como lo hizo; qué fuerza han de haber tenido esos ojos para levantarlo. Sabemos que Mateo era un publicano, es decir, recaudaba impuestos de los judíos para dárselo a los romanos. Los publicanos eran mal vistos e incluso considerados pecadores, y por eso vivían apartados y despreciados por los demás. Con ellos no se podía comer, ni hablar, ni orar. Eran traidores para el pueblo: le sacaban a su gente para dárselo a otros. Los publicanos pertenecían a esta categoría social.

Y Jesús se detuvo, no pasó de largo precipitadamente, lo miró sin prisa, lo miró con paz. Lo miró con ojos de misericordia; lo miró como nadie lo había mirado antes. Y esa mirada abrió su corazón, lo hizo libre, lo sanó, le dio una esperanza, una nueva vida como a Zaqueo, a Bartimeo, a María Magdalena, a Pedro y también a cada uno de nosotros. Aunque no nos atrevamos a levantar los ojos al Señor, Él siempre nos mira primero. Es nuestra historia personal; al igual que muchos otros, cada uno de nosotros puede decir: yo también soy un pecador en el que Jesús puso su mirada. Los invito a que hoy en sus casas, o en la iglesia, estén tranquilos, solos, hagan un momento de silencio para recordar con gratitud y alegría aquellas circunstancias, aquel momento en que la mirada misericordiosa de Dios se posó en nuestra vida.

Su amor nos precede, su mirada se adelanta a nuestra necesidad. Él sabe ver más allá de las apariencias, más allá del pecado, del fracaso o de la indignidad. Sabe ver más allá de la categoría social a la que podemos pertenecer. Él ve más allá esa dignidad de hijo, tal vez ensuciada por el pecado, pero siempre presente en el fondo de nuestra alma, es nuestra dignidad de hijos. Él ha venido precisamente a buscar a todos aquellos que se sienten indignos de Dios, indignos de los demás. Dejémonos mirar por Jesús, dejemos que su mirada recorra nuestras calles, dejemos que su mirada nos devuelva la alegría, la esperanza, el gozo de la vida.

Después de mirarlo con misericordia, el Señor le dijo a Mateo: “Sígueme”. Y Mateo se levantó y lo siguió. Después de la mirada, la palabra. Tras el amor, la misión. Mateo ya no es el mismo; interiormente ha cambiado. El encuentro con Jesús, con su amor misericordioso, lo transformó. Y allá atrás queda el banco de los impuestos, el dinero, su exclusión. Antes él esperaba sentado para recaudar, para sacarle a otros, ahora con Jesús tiene que levantarse para dar, para entregar, para entregarse a los demás. Jesús lo miró y Mateo encontró la alegría en el servicio. Para Mateo, y para todo el que sintió la mirada de Jesús, sus conciudadanos no son aquellos a los que “se vive”, “se usa”, “se abusa”. La mirada de Jesús genera una actividad misionera, de servicio, de entrega. Sus conciudadanos son aquellos a los que Él sirve. Su amor cura nuestras miopías y nos estimula a mirar más allá, a no quedarnos en las apariencias o en lo políticamente correcto.

Jesús va delante, nos precede, abre el camino y nos invita a seguirlo. Nos invita a ir lentamente superando nuestros preconceptos, nuestras resistencias al cambio de los demás e incluso de nosotros mismos. Nos desafía día a día con una pregunta: ¿Crees? ¿Crees que es posible que un recaudador se transforme en servidor? ¿Crees que es posible que un traidor se vuelva un amigo? ¿Crees que es posible que el hijo de un carpintero sea el Hijo de Dios? Su mirada transforma nuestras miradas, su corazón transforma nuestro corazón. Dios es Padre que busca la salvación de todos sus hijos.

Dejémonos mirar por el Señor en la oración, en la Eucaristía, en la Confesión, en nuestros hermanos, especialmente en aquellos que se sienten dejados, más solos. Y aprendamos a mirar como Él nos mira. Compartamos su ternura y su misericordia con los enfermos, los presos, los ancianos, las familias en dificultad. Una y otra vez somos llamados a aprender de Jesús que mira siempre lo más auténtico que vive en cada persona, que es precisamente la imagen de su Padre.

Sé con qué esfuerzo y sacrificio la Iglesia en Cuba trabaja para llevar a todos, aun en los sitios más apartados, la palabra y la presencia de Cristo. Una mención especial merecen las llamadas “casas de misión” que, ante la escasez de templos y de sacerdotes, permiten a tantas personas poder tener un espacio de oración, de escucha de la Palabra, de catequesis y vida de comunidad. Son pequeños signos de la presencia de Dios en nuestros barrios y una ayuda cotidiana para hacer vivas las palabras del apóstol Pablo: “Les ruego que anden como pide la vocación a la que han sido convocados. Sean siempre humildes y amables, sean comprensivos, sobrellevándose mutuamente con amor; esfuércense en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz” (Ef 4,2).

Deseo dirigir ahora la mirada a la Virgen María, Virgen de la Caridad del Cobre, a quien Cuba acogió en sus brazos y le abrió sus puertas para siempre, y a ella le pido que mantenga sobre todos y cada uno de los hijos de esta noble nación su mirada maternal y que esos, “sus ojos misericordiosos”, estén siempre atentos a cada uno de ustedes, sus hogares, familias, a las personas que puedan estar sintiendo que para ellos no hay lugar. Que ella nos guarde a todos como cuidó a Jesús en su amor, y que ella nos enseña a mirar a los demás como Jesús nos miró a cada uno de nosotros.

fuentewww.news.va

DIA INTERNACIONAL POR LA PAZ

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Nos unimos en ente día internacional por la paz a las millones de personas que  sufren de todo tipo de  violencia y sus efectos.

Como misioneros y misioneras en Honduras, ponemos nuestro corazón en la paz que tanto anhelamos para este pueblo.

Que la paz que nos ha sido regalada por Jesús a todos y a todas nos ayude a hacer presente el Reino de Dios trabajando en común-unión.

MI EXPERIENCIA DE ENCUENTRO EN CANADÁ

A fines de mayo de este año tuve la oportunidad de participar en el “I° Encuentro de Animación y Formación Misionera” en nuestra casa central en  Montreal,  Canadá. Encuentro que reunió a  17 misioneros y misioneras que están  en 8 países: Canadá, Brasil, Filipinas, Japón, Camboya, Perú, Kenya y Honduras.

En los documentos de la Asamblea General del 2013 en el número 155, dedicado a la animación  se lee: “Tenemos una urgente necesidad de animarse los unos a los otros, de compartir nuestras experiencias y de coordinar nuestra acción en este campo”

Los objetivos de este encuentro fueron :

  • Conocer la realidad de cada servicio
  • Crear bases para el trabajo futuro
  • Conseguir trabajar juntos(as).

Durante estos días tratamos temas de relevancia para nuestros grupos locales y a nivel de Región:

Nuestras herramientas de comunicación en la animación. “Constatamos  que entre nosotros  hay una mayor utilización de los las nuevas tecnologías de comunicación para fines de Animación Misionera (redes sociales, Blog,  Web, etc.)” A.G. 13 / 118. Es importante para nosotros el hacer uso adecuado de estos medios especialmente de facebook.

En  cuanto a la Animación, nos sentimos invitados (as) a  ser comunicadores con espíritu ; ser capaces de infundir vida, de comunicar con nuestras palabras y actos el tesoro que llevamos dentro de cada uno-una ,es decir  con nuestro Testimonio de Vida ser comunicadores Reino de Dios; empezando por nuestra casa.

En Cuanto a la Formación,  en la AG 2013 , nos recordaron que todos somos formadores ; por tanto todos y todas somos responsables en la formación de los y las  futuros(as) misioneros(as). Fue interesante verificar  la preparación que necesitamos para asumir la formación, asumiendo los grandes desafíos que la sociedad hoy nos presenta. Algunos elementos nos ayudaron a enriquecer este proceso y como siempre surgen algunas interrogantes: ¿Qué es un formador ? ¿Cuál es su responsabilidad ? Como formadores,  ¿cual es nuestro perfil?

A través de este encuentro se nos invitó a revisar :

  • Los programas de la primera etapa.
  •  Formar un equipo de apoyo para ayudar a la formación inicial.
  • Nuestros criterios en la aceptación de los candidatos y candidatas
  • La Objetividad en la elaboración de los informes de los formandos
  • Acompañamiento espiritual y psicológico, con apoyo  profesional.

En las primeras semanas de junio se nos ofreció una sesión de Formación permanente con el grupo : GENERACIÓN KENIA , motivada por el Lema: SU FUTURO SERA EL NUESTRO ; ( Doc. AG 2013, 107 – 108) , donde se propone seguir los encuentros de los nuevos sacerdotes con los misioneros laicos asociados para vivir encuentros de Formación Permanente.

Para mí este tiempo estuvo alimentado por varios aspectos , quisiera mencionar algunos de ellos:

  • El beber de la fuente. El encuentro con nuestros pioneros, compañeros que han dado su vida al servicio del Evangelio en diferentes realidades, unos hasta llegar a dar su propia vida por el Evangelio, es digno de admirar.  Tenemos mucho que aprender de ellos.
  • El compartir nuestras experiencias misioneras desde la PRESENCIA ,  ayudó a conocernos mejor y a descubrir el abanico misionero que se vive en relación al Carisma de la SME.
  • La oración comunitaria preparada, en presencia de Jesús Eucaristía, alimentó nuestro espíritu misionero.
  • Los talleres realizados en pequeños grupos y compartidos con el grupo en general, nos impulsó a sentirnos responsables unos(as) de otros(as) , del carisma que se nos ha legado y del cual somos responsables de comunicar a otros y otras.
  •  El encuentro con el Consejo Central, con el tema: Nuestro Futuro personal y comunitario; donde tratamos aspectos como : Nuestra identidad viva, Nuestra visión de la misión, Nuestro sentido de pertenencia y Nuestra co-responsabilidad.
  • El encuentro con los servicios generales ( Animación Misionera, Revista de Misiones Extranjeras, servicio del economato general, Oficina de desarrollo de proyectos, Secretaria general, Formación inicial, laicos asociados, formación permanente) donde compartimos informaciones, ideas y sugerencias.
  • La Animación Misionera que se hizo en el Seminario y en algunas de las Parroquias.
  • Las diferentes Celebraciones que hubo en la Casa Central. ( Misa de funeral de nuestro compañero Guido Plante, celebración de los aniversarios de nuestros sacerdotes  con  50 y 60 años de ordenación)

Estos aspectos, fueron los que vivimos durante el encuentro. Aprovecho la oportunidad para agradecer a cada uno(a) de ustedes por su apoyo y confianza, a la vez que les  dejo con esta invitación.

Un hombre con su corazón de carne nos invita a la fidelidad que da su amor.

Jesús fuente de unidad, nos invita a acogernos unos(as) a otros(as) en la complementariedad de nuestras diferencias culturales ,religiosas, en nuestra sensibilidad propia, en nuestros estados de vida y en las opciones de nuestros compromisos.

Jesús fuente de unidad nos invita a dar testimonio del amor que nos llevamos  unos(as) a  otros(as) acogiendo nuestra diversidad como riqueza,fuente de alegría y esperanza allí donde vivimos.

Carmen Rivera, Misionera Laica en Honduras,  originaria de Colombia, actual responsable del grupo Local.

COMUNICADO DE LA PASTORAL DE MOVILIDAD HUMANA EN EL MARCO DE LA SEMANA DEL MIGRANTE 01 AL 06 DE SEPTIEMBRE 2015 HONDURAS, CA.

Porque somos UNA IGLESIA SIN FRONTERAS, MADRE DE TODOS Y TODAS , desde hace muchos años nos preocupamos y ocupamos en promover y luchar por la garantía de los derechos de los-as migrantes y sus familias.

Son miles y miles de connacionales que se sienten forzados a abando­nar el país de forma irregular por la falta de condiciones digna de vida. Estamos hablando de una violación permanente de los derechos humanos. Son millones de niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores privados del derecho fundamental de la alimenta­ción, salud, educación, vivienda, propiedad, empleo digno, familia y el que se ha agravado mucho en los últimos 5 años, derecho a la vida y a la seguridad.

La reunificación familiar NO ES el principal motivo de la emigración. La inseguridad alimentaria, el despojo de tierras por terratenientes, narcotraficantes o para la ejecución de megas proyectos de minería, hidroeléctrica y Zonas de Empleo y Desarrollo Económico – ZEDE (principalmente en contra de la población indígena y afro hondureña), la falta de oportunidad de empleo  digno, amenazas y extorsiones por parte del crimen organizado, maras y pandillas son los principales factores que determinan la emigración de nuestros hermanos y herma­nas hondureños-as.

Pero todo el anterior ES CONSECUENCIA de las dos verdaderas causas de emigración forzada: LA CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD en todas sus modalidades y niveles.

Según su Eminencia, el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez, toda la ayuda internacional que llegó a Honduras desde el Huracán Mitch, y sigue llegando, es suficiente para hacer millonarios a  los más de 8 millones y medio de hondureñas y hondureños. ¿Qué pasó y pasa con este dinero? ¿Dónde está la efectiva reconstrucción de Honduras?

¿Dónde están los hospitales, escuelas y colegios públicos de calidad?

¿Y el acceso al agua y las redes de alcantarillado?

¿Qué nos parece una educación pública que en la práctica significa cobro ilegal de matrículas y tasas con la justificativa de que eso es necesario porque el gobierno no envía presupuesto suficiente para el mantenimiento de las escuelas? Sin hablar que no hay cupo suficiente para todos los niños, niñas y adolescentes y cuando os logra, todavía en muchos casos, los papás son obligados a comprarles a sus hijos hasta los pupitres.

No hermanos y hermanas, la violación de los derechos humanos de los migrantes y sus familias no es solo culpa de Estados Unidos y México, es responsabilidad principalmente de Honduras, del pecado de omisión de políticos que, gobierno tras gobierno, no gobiernan según el verdadero cristianismo: para el bien común. El bien común, según muy bien nos orienta la Doctrina Social de la Iglesia, es totalmente contrario a la acumulación de bienes y riquezas, es construcción de justicia e equidad.

Hablando de justicia, NO ES JUSTO creer que la crisis humanitaria de la niñez migrante quedó allá en 2014. Del 01 de enero al 23 de agosto del presente año ya fueron deportados desde México y Estados Unidos 5,354 menores de 18 años. Siendo que el número total de deporta­ciones en el mismo periodo, entre adultos y menores, es de 35,438, encontramos que las deportaciones de menores representan el 15% del total, 5% a más que en 2014 que el total de deportaciones de menores representó un 10%.

Pero las personas migrantes no son números, no son delincuentes, son seres humanos, hijos e hijas de Dios, nuestros hermanas y hermanos, son sujetos de derecho. Según artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos MIGRAR ES UN DERECHO. Literalmente se lee:”1.Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. 2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país” Sin embargo el que obliga a emigrar es un delito contra la dignidad humana.

Seamos legítimos cristianos. Sigamos los pasos de Jesucristo y salgamos de nuestro egoísmo, nuestro deseo de ser, tener y poder y vayamos al encuentro de las personas migrantes, de los más pobres y abandonados y compartamos nuestro tiempo, atención, capacidades y bienes. La corresponsabilidad en la construcción de un mundo de justicia y paz es otra fundamental enseñanza de la Doctrina Social de la Iglesia.

Hablando de Paz. ¿Qué es la Paz? El Papa Pablo VI en su Encíclica Popu­lorum Progressio, de 1967, afirmó que la Paz es la ausencia de todo y cualquier tipo de violencia, es el desarrollo integral del ser humano. 

Oremos a Dios, en especial en este mes de la Patria, para que haya cambios estructurales, que la inversión mayor del dinero público sea para garantizar vida digna a toda la población y no para aumen­tar el número de militares, policías, armas y patrullas. Pues, la construcción de Paz es posible cuando la prioridad es garantizar el desarrollo integral de todos los ciudadanos y ciudadanas.

firmantes

La Hospitalidad

ROMPE

Los muros