Esta tarde hemos compartido la Eucaristía por el primer aniversario  de la vuelta a la casa del padre de nuestro compañero Pedro Drouin pmé,  en la Capilla de la Divina Misericordia en el Campus de la Unicah ubicado junto a las Tres Rosas. Lugar en el que se reunieron amigos, personal del centro de espiritualidad El Tabor que él fundara,  ahora administrado por la Universidad Católica de Honduras. Asimismo se hizo una acción de gracias por  los 60 años de presencia de la SME en Honduras. Fue una bonita y emotiva celebración presidida por el padre Juan y otros compañeros, acompañada por sacerdotes pmé y laicas asociadas. Agradecemos este gesto de cariño hacia nuestra familia misionera.

Mañana comenzamos nuestro retiro anual. Nos encomendamos a sus oraciones, En medio del silencio y haciendo un alto en nuestras actividades deseamos profundamente encontrarnos con el Señor y dejar renovarnos por su espíritu! Hasta unos días más!

Luchar contra la violencia

 r.p

Titulares como “asesinan a tres jóvenes”, “jóvenes pierden la vida violentamente”, “menor pierde la vida en manos de delincuentes”, los leemos, vemos y oímos a diario en nuestro país. Éstas son solo consecuencias del mal rumbo por el que han estado llevando a Honduras quienes han estado en frente del país, antes y en el presente.

El ambiente que se respira en los barrios y colonias es tenso porque vivimos sumergidos en una realidad violenta que de a poco nos ha ido robando la tranquilidad, y el miedo nos hace que hagamos de nuestros hogares pequeñas cárceles.

Honduras registra 3.7 millones de habitantes menores de 18 años, es decir, son niños, niñas y adolescentes, muchos de ellos en riesgo social tomando en cuenta que viven en un país de desigualdades dónde la brecha entre los ricos y los pobres se agranda cada vez más con un sistema político atrapado en la corrupción y la violencia, y que se lleva de encuentro a la niñez y la familia.

La realidad de la niñez en Honduras es cruel y alarmante. Según Casa Alianza Honduras, un millón de niños y niñas no van a la escuela, son excluidos, medio millón son explotados laboralmente, 24 de cada 100 adolescentes salen embarazadas en contra de su voluntad, son niñas entre 15 y 19 años de edad. Cada noche duermen 8 mil niños y niñas en las calles, y otros miles se han ido este año fuera del país.

Según Casa Alianza, y va en sintonía con los resultados de los sondeos de opinión que cada año realiza el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación, Eric de la Compañía de Jesús, el fenómeno de violencia ha aumentado su incidencia en Honduras hasta el grado de convertirse en un problema de primer orden a la par de la pobreza, la corrupción, el desempleo y la conflictividad política.

Pero también la violencia contra la niñez y la juventud se ve reflejada en la prevalencia y agudización de grandes problemas, como el maltrato infantil, la trata de niños y niñas con fines de explotación sexual comercial, y el incremento de ejecuciones y muertes violentas de niños, niñas y jóvenes que generalmente se quedan en la impunidad.

Honduras es el país de la zozobra, la sospecha y el miedo. Y esto no es vida. Necesitamos romper con esa lógica para abrirnos a una nueva oportunidad. Necesitamos cambiar nuestros hábitos como evitar alimentar el interés por la violencia en el espacio doméstico. Una familia que alienta a sus niños a jugar con armas de juguete, es una familia que alimenta la violencia y la amenaza. Necesitamos, además, que en el país se generen políticas públicas que tengan en el centro de atención a nuestras niñas, niños y jóvenes que merecen un presente y un futuro con muchas oportunidades de desarrollo donde su vida no le sea arrebata por la violencia.

Radio Progreso y el ERIC

Hablemos también de la riqueza extrema

r.p¿Es ético que existan ultramillonarios exitosos en sociedades completamente fracasadas como en Honduras?

Es tan escandaloso que haya decenas de miles de niñas y niños que salen todos los días a rebuscarse en las calles, y por eso mismo, sin oportunidad para estudiar, como que en el mismo territorio existan unas cuantas personas que tienen individualmente fortunas que están muy por encima de los cien millones de dólares. ¿Es esto normal? ¿Esto ocurre por la suerte de unos y la mala suerte de otros, o porque Dios bendice a unas personas y maldice a millones de gente?

Leyendas y mitos aparte. Lo que hay en esto es una sociedad que la hemos organizado sobre relaciones de inequidad, creadas y sostenidas por los que tienen poder y dinero. La extrema riqueza y la extrema pobreza son dos polos de un sistema estructuralmente injusto. Son polos que nunca se juntan, se repelan, se confrontan y uno existe en contraposición al otro, uno no puede existir sin ser corresponsable del otro. Es imposible que exista una extrema pobreza sin tener como contrapartida una extrema riqueza. En Honduras hay personas que ganan sesenta lempiras diarios mientras otras ganan 960 mil lempiras en el mismo día.

¿Por qué si nos preocupamos en reducir la extrema pobreza y destinar fondos para mejorar la calidad de vida de la gente más empobrecida, no nos preocupamos y tomamos decisiones para reducir drásticamente la extrema riqueza? Hay personas, incluso de muy buena voluntad, que dedican esfuerzos y recursos –incluso con apoyo de los supermillonarios– para ayudar a gente que está en la extrema pobreza.

¿Qué será más efectivo? ¿Los programas para reducir la extrema pobreza o tomar decisiones para parar realmente la extrema riqueza? ¿O no será mejor hacernos la pregunta de cómo tocar las raíces del sistema productor de extremos? La polarización profunda no es ni la política ni la ideológica. La polarización de fondo es la que existe entre los ultramillonarios y los millones de empobrecidos. Esta polarización es la productora de escándalos y angustias cuyos lamentos suben hasta el cielo, y encararla a fondo es la máxima obligación ética, política y cristiana, si es que queremos vivir sin la violencia, la corrupción, la impunidad, la indignación y los odios que, con sobrada razón, pero sin faltar la dosis de hipocresía, preocupa en extremo a los moralistas, piadosos y personajes públicos de nuestro tiempo.

Radio Progreso y el ERIC

FELIZ DÍA DE LAS MISIONES

DomudDesde hace algunos años se ha hablado mucho de las misiones, misión conti-nental, parroquias misio-neras, etc…, pero, ¿Ha cambiado la realidad? ¿Los cristianos han entendido mejor su vocación como bautizados y discípulos de Jesús?

Hoy, en este día mundial de las misiones,  donde se nos invita a dar una limosna para ayudar alguna obra misionera y a reanimar nuestro espíritu misionero,  debemos situarnos de cara a la realidad y preguntarnos sobre nuestra responsabilidad ante los problemas actuales. ¿Qué puedo hacer para contribuir a salvar nuestra casa común? ¿Qué puedo hacer para erradicar  tanta violencia, corrupción e injusticia? Todos estos problemas son negación del Reino de Dios y lo poco que podamos hacer ciertamente puede contribuir a que el Reino sea “acontecimiento”.

¡Reavivemos nuestra esperanza!

¡Despertemos nuestra conciencia dormida y seamos capaces de indignación moral ante tanta corrupción!

Y ¡Actuemos y caminemos como si viéramos  lo invisible!

¡Feliz día de las misiones a todos y todas!

Hablemos de armas

r.pEn el mes de octubre, desde el oficialismo, se hace honor a las fuerzas del orden público, llámese policías, soldado, Fuerzas Armadas. Por eso hablemos de armas. En los últimos 5 años Honduras ha estado entre los países más violentos del mundo, ha tenido, según instancias internacionales, dos de sus principales ciudades como las más violentas del planeta. Los propios datos de la Secretaría de Seguridad para el 2014 se registraban 16 muertes diarias. Cifra que sigue siendo una de las más altas del mundo.

En el país se estima cerca de un millón de armas en manos de hondureños y hondureñas, esto para un país como el nuestro es tener la vida “bala en boca”. El 95 por ciento de los crímenes en Honduras se cometen con armas de fuego.

La ley permite que una persona tenga la posibilidad de registrar hasta cinco armas, ¿por qué razón pasa esto?, ¿estamos asintiendo que debemos hacer culto al armamentismo? Imaginemos que en una casa hay cinco personas que pueden registrar cinco armas, allí ya tenemos un arsenal de 25 armas de fuego.

Ante todo este panorama nos preguntamos: ¿Quiénes son los grandes beneficiarios en el negocio de armas?, ¿por qué Honduras no ha firmado el tratado internacional de armas?, ¿qué se habla en el legislativo hondureño alrededor del tema?

En el hospital Escuela Universitario se atienden al año 2,800 personas heridas por armas de fuego. Según una investigación realizada en el mismo hospital el costo diario de atención de un paciente herido por arma de fuego es de casi 11 mil Lempiras.

¿Cuánto es el costo del sistema IBIS, qué pasó con el equipo de marcaje de armas donado por la OEA al gobierno de Honduras, qué juego hubo con el Grupo Visión que llevaba el registro de armas en el país?

¿Qué pasó con los más de 8 millones de dólares donados por Eurojusticia para apoyar los sistemas estadísticos en el país?

Existen muchas preguntas a las que les faltan respuestas. Sin duda alguna, debe existir un claro control y registro de las armas, pero además una reglamentación para el control de las municiones.

Desgraciadamente, como dijo el poeta Heliodoro Valle, “la historia de Honduras se puede escribir en una lágrima”, ojalá esa misma historia ya no la sigamos escribiendo al filo del cañón de una arma.

Radio Progreso y el ERIC

60 AÑOS DE MISION EN HONDURAS PADRES JAVERIANOS.

Las Obras Misionales Pontificias de Honduras, queremos agradecer la labor misionera a favor del pueblo hondureño de los Padres de Misiones Extranjeras, conocidos como Padres Javerianos. En especial por el incansable trabajo misionero de cuatro Obispos que han sido Directores Nacionales de esta institución. Gracias a ello las OMP se ha fortalecido y propagado en nuestro país, ya que han aportado su granito de arena en la construcción de esta Iglesia Hondureña.

Monseñor Marcelo Gerin

En sus veinte años al frente de la Iglesia del Sur, Monseñor Marcelo Gerin dio un testimonio inequívoco de misionero incansable. No fue sorpresa a la hora de su jubilación verlo como Director de las Obras Misionales Pontificias, cargo que desempeñó de 1984 a 1989.

Asumió esta fundación con dinamismo, acentuando la dimensión de la animación en las OMP: organizó un equipo y una oficina a nivel nacional, consiguió personas a tiempo completo para hacerlo, publicó varios artículos sobre la misión universa y fundó la Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera que este año cumple 27 años de dar frutos en los pequeños y grandes misioneros.

Monseñor Guido Charbonneau

Monseñor Guido Charbonneau fue nombrado Director Nacional de las OMP de 1994 a 2003, año que fue elegido miembro del Consejo Central de los Padre Javerianos.

Le tocó la ardua labor de preparar el segundo Congreso Americano “CAM2” (que era también séptimo Congreso Misionero Latinoamericano “Comla 7”). Fue incansable para recordar a todos que la misión ad gentes debe ser asumida por todos los bautizados y no sólo por unos especialistas de los Institutos Misioneros Se preocupó también por el nombramiento de Directores diocesanos de las OMP y promovió la Juventud sin Fronteras, Familias misioneras y la Obra de San Pedro Apóstol.

Monseñor Guido Plante

Monseñor Guido Plante recibió el nombramiento de Director Nacional de la OMP en febrero de 2004, por cinco años, cargo que desempeñó solamente un año debido a que fue nombrado Obispo de la Diócesis de Choluteca, siendo ordenado el 02 de Febrero de 2005.

Durante el tiempo que se desempeñó como Director entra en un terreno abonado por el espíritu del CAM2/Comla7: el cual observa que la misión ad gentes debe ser el eje transversal de toda actividad pastoral.

Le tocó hacer operativos el CAM2 y el “Plan de Misión ad gentes de América Central”, que los obispos centroamericanos habían propuesto. Ya funciona, desde junio 2004, el Consejo Nacional de Misiones (CONAMI), uno de los cuatro programas de dicho plan. Además, estamos dando pasos para organizar en Honduras un Centro Centroamericano de Formación Misionera, el programa prioritario del mismo plan.

Monseñor Raul Corriveau

Monseñor Raúl Corriveau siendo Obispo emérito de la Diócesis de Choluteca, fue nombrado como Director Nacional de las OMP para el período 2006 — 2010.

Continuó organizando y animando el trabajo iniciado por sus hermanos javerianos en la formación y animación misionera en las OMP en las Diócesis y Parroquias. Continúa apoyando el Consejo Nacional de Misiones y el proceso de la fundación del Centro Misionero para América Central fruto del CAM2.

También de él fue la idea de presentar la guía de Animación de Octubre Misionero con el formato que actualmente presentamos.

En este texto no hemos plasmado todo el trabajo que estos incansables misioneros han hecho por nuestra Iglesia Hondureña, pero damos a conocer un poco la labor que realizaron a favor de las OMP de Honduras como Directores Nacionales.

Damos gracias a Dios por la vida y vocación de cada uno de ellos, por su generosidad y entrega a este pueblo hondureño, en el cual hicieron brillar su testimonio como hombres apasionados por Cristo y la misión.

Texto extraído de la Revista OMP Honduras, Octubre 2015.

La verdadera crisis económica

r.pLa situación difícil de las finanzas del Estado pusieron de rodillas al país frente a organismo financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional, que en su reciente visita al país, se fue contento porque las cifras macroeconómicos están sanas contrastando con la dura realidad que enfrentan las familias pobres de Honduras que sobreviven en una economía en constante crisis. Los golpes de las malas decisiones surten su efecto en la economía familiar.

Nadie entiende cómo es posible que el gobierno celebre dichos resultados apretándoles las tuercas a los más pobres que son los que al final de cuentas pagan más impuestos. Se entiende que si el gobierno goza de la confianza del Fondo Monetario Internacional puede tocar las puertas de los financiadores internacionales y adquirir más deudas con el fin de dar un respiro económico a esta tan agobiada economía del país.

Pero lo frustrante de todo es que dichos fondos son mal utilizados. Veamos cómo eso se expresa en la apuesta del gobierno de Juan Orlando Hernández analizadas desde el borrador de presupuesto para el ejercicio fiscal 2016 que ya entregó al Congreso Nacional.

La apuesta es clara: seguir con los procesos de militarización de la sociedad hondureña. Los primeros análisis señalan que se reporta un raquítico aumento de un 11% y un 9%, para Salud y Educación respectivamente frente a un desproporcionado aumento del 58% para gastos en defensa y seguridad.

Hay que destacar que la partida que más fondos se lleva en esta propuesta de presupuesto es la destinada al pago del servicio de la deuda que supera los 32 mil millones de lempiras. La deuda interna y externa del país cada vez van en aumento. Ya suman 80 mil millones de lempiras. Como bien lo señalaba un analista esta semana, la población está endeudada, cada hondureño y hondureña incluidos los niños y las niñas que están por nacer, traen ya una deuda que supera los 23 mil lempiras.

Hasta que el presupuesto deje de verse como un mecanismo meramente político y se vea como un camino al desarrollo y bienestar para la población, no habrá verdaderas apuestas que busquen una mejor calidad de vida para la ciudadanía.

Radio Progreso y el ERIC

CUANDO DIOS VA A MISA

Hoy es el cumpleaños de uno de nuestros mas queridos colaboradores en nuestro Blog de la SME en Honduras, queremos saludarle y agradecerle por su apoyo en este proyecto. Le pedimos al buen Dios que siga dandole vida a nuestro buen Eloy, y que su delicada pero determinada pluma siga hablándonos del Dios de la vida y de la esperanza, aquel que camina con nosotros. Publicamos uno de sus tantos textos, que nos habla muy bien de lo que vive su querido pueblo hondureño y tantos mas.

EloyExactamente a la hora de la misa, en medio de la homilía, sube de la calle una bulla infernal. Una horda se ha instalado en la plaza. Es la quinta vez que esto sucede en menos de tres meses. Esta vez es el colmo. El mismo cura, a pesar de ser un hombre de mucha paciencia, ya no aguanta más. Plantando a su auditorio, sale como una tromba, decidido a poner fin al bochinche.

Lo que ve es a una enorme multitud que ocupa hasta las propias escalinatas de la iglesia. Una multitud abigarrada como solo se ve por televisión. Un verdadero carnaval. Gritan a voz en cuello, cantan, ríen, insultan, protestan contra todo. Sobre las cabezas se yergue una selva de pancartas clamando por cualquier cosa, desde la urgencia de proteger a las focas hasta la de acabar con la Dictadura del Mercado.

El cura tiene ganas de llorar. No está en contra de las manifestaciones. Entiende que en este mundo muchas cosas deben ser cambiadas. Pero le gustaría que se gritara menos y que se respetara un poco más al buen Dios, a la Iglesia y el domingo.

Está ciertamente de acuerdo con el cambio de estructuras, pero, para él, lo más importante es comenzar por cambiar las conciencias. “No sólo de pan vive el hombre”, se dice a sí mismo. “Además, es del corazón de donde salen las injusticias y todas las miserias que plagan a la humanidad…”

Estaba tratando desesperadamente de lograr que todos se callaran para hacerse escuchar, cuando un atrevido muchacho de piel oscura, megáfono en mano y sonrisa brillante, sube las escalinatas, logra el silencio y, sin dejar de sonreír, exclama:

“Tenemos una suerte brutal con estar aquí presentes. Ya que estamos cerca de esta iglesia, podríamos afinar el oído porque tal vez Dios nos vaya a hablar.”

Se echa a reír y todos con él.

“Y ¿qué es lo que Dios nos va decir, sino que está de acuerdo con nosotros en todo? Por enésima vez, nos estamos manifestando por un mundo más justo y más humano; la presente manifestación será hoy nuestro saludo a Dios y será nuestra misa.

Se nos ha dicho que Dios ama a este mundo; si esto es cierto, ¿cómo no va a querer que acabemos con toda la miseria que agobia a más de la mitad de la humanidad? ¿Cómo no va a querer que convirtamos esta tierra de dolor en un gran espacio de libertad y de paz para todos los humanos?

Tenemos un proyecto que es nuestra razón de vivir y… de morir. Ese proyecto, lo tenemos grabado adentro como un fuego que nos impulsa a abrazar todas las causas que sirvan para inventar un porvenir en el que las tres cuartas partes de la humanidad dejen de estar de más sobre este planeta.

Y eso no obstante nuestras fallas y contradicciones, no obstante nuestros desatinos, nuestra bulla y nuestros muchos pecados….”

Y dándole una palmadita en el hombro al párroco que se había quedado boquiabierto, agrega:

“Agradecemos de corazón al cura compañero de esta parroquia por haber interrumpido su sermón para acercarse hasta estas escalinatas y sumarse a nuestra manifestación. Propongo ahora que nosotros le devolvamos la cortesía acompañándolo dentro de la iglesia para terminar la misa junto a él. ¡Una misa cada cien años no nos puede hacer daño!”

Con estas palabras, toda esa gente linda se mete en el templo llenándolo a la vez de diablos y de luz. Y, ese día, el mismo Dios que participaba de incógnito de la manifestación, también fue a misa.

Autor: Eloy Roy pmé. Texto tomado de su blog “TODO EL MUNDO VA AL CIELO”

Eloy ha sido Misionero en Honduras, Argentina y China y hoy se encuentra en Canadá.

Sobre odios e indignaciones

r.p

Existen sectores que con mucha fuerza se atreven asegurar que la sociedad hondureña carga un odio que es necesario arrancar para poder enrumbar el país. Muchos otros tienen la claridad de afirmar que el sentimiento es de indignación. Hablemos de esas cosas que se están diciendo estos días.

Las cosas como las vemos: mucha gente carga con una indignación acumulada por décadas. Hace muchos años hubo familias que vieron desaparecer a sus familiares como parte de una política de Estado. Siguen esperando justicia, y nadie les ha dado respuesta. Esas mismas familias, y muchísimas más, han visto y vivido muchas otras violaciones y arbitrariedades, y nada parece indicar que haya cambio en quienes toman las decisiones desde las instituciones del Estado. ¿Es odio reclamar justicia en un país donde los mismos de siempre deciden para beneficio de ellos mismos, a espaldas y en contra de muchísima gente a la que le dicen que todos somos iguales ante la ley?

Muchísima gente se hartó de ver a políticos abusando del poder, y prometiendo las mismas cosas, mientras la riqueza se va concentrando en menos personas, se privatizan los servicios públicos, incluyendo los bienes naturales comunes como el agua, los bosques y las playas. La gente se ha cansado de que nadie la defienda, o de que las voces que debían defenderlas, bendicen a los grandes ricos, bendicen a los gobernantes al tiempo que califican de odio los reclamos que se expresan en las calles. ¿Quiénes son los que verdaderamente odian? ¿Los que reclaman justicia y exigen castigo a quienes saquean las instituciones del Estado o privatizan los servicios públicos o dejan en harapos y desabastecidos los hospitales? ¿O los que se toman el Estado en nombre de la democracia para hacer negocios, se roban los bienes que son de todos y al mismo tiempo dan limosnas y realizan actos filantrópicos para parecer que son bienhechores?

Si hay odio en la sociedad hondureña, ¿quiénes son los verdaderos promotores? ¿Los que salen indignados a las calles ante la cínica acción de una mafia que mientras roba y protege corruptos hace publicidad que estamos en una vida mejor? ¿O los que son indiferentes ante lo que ocurre, o que sabiendo que hay corrupción prefieren mantener la amistad con los ricos, bendiciendo sus fechorías o se callan por prudencia?

Mucha gente se hartó de la práctica corrupta y cínica de los políticos y de quienes los protegen. Hay un nudo de indignación en la garganta y en el corazón de mucha gente sencilla y honrada de diversos sectores de la sociedad. Es una indignación con propuesta, no es solo resentimiento. Pide justicia, que venga la CICI-H, que se vayan los fiscales, que vayan a la cárcel todos los que robaron el Seguro Social. Esa indignación es sana. Lo que no es sano es el silencio oficial y la indiferencia de quienes protegen la oficialidad. Ese es un odio silencioso, hipócrita. Es un odio que se vende como honorabilidad, como moralidad e incluso como piedad. Cuanto más odio se tiene, más se disimula con frases y expresiones que hasta parecen celestiales.

La indignación es un derecho que tiene la gente, no solo de sentir, sino de expresar y canalizar en las calles.

La mayor arma de la protesta indignada siempre será la lucha pacífica, y no se debe caer nunca en la tentación de la violencia, ni de justificar actos violentos. Esa lucha pacífica desarma a la mente y las acciones de los violentos. Y tiene la hermosa capacidad de contrarrestar, tanto el odio de los pudientes y corruptos como el odio fariseo de quienes los protegen, porque la indignación que nace de la injusticia y de la solidaridad con las víctimas, siempre llevará una fuerte carga de amor, porque es una indignación esperanzada.

Radio Progreso y el ERIC .