VISITA AD LIMINA DE LOS OBISPOS DE HONDURAS (4-9 de septiembre de 2017)

El lunes 4 de septiembre, los obispos de Honduras hemos comenzado nuestra visita “ad limina” con la Eucaristía sobre el altar frente a la Tumba de San Pedro, en la Basílica de San Pedro. Nuestro Cardenal Oscar Andrés Rodríguez presidió la Eucaristía. Ahí hemos tomado una mayor conciencia de que somos por gracia de Dios sucesores de los apóstoles y continuadores de su misión. También hemos manifestado nuestra comunión con el Santo Padre y nos comprometimos cuerpo y alma al servicio del Señor y de la Iglesia.

Después de un desayuno a la carrera en la Casa Sacerdotal Romana, donde nos estamos hospedando para la visita, nos dirigimos de nuevo al Vaticano, para nuestro encuentro con el Santo Padre, a las 10:15 de la mañana. Con un poco de atraso se abrió la puerta de la habitación donde nos esperaba el  Papa con una gran sonrisa. Cada uno de nosotros le dio la mano, con nuestro nombre y el nombre de  la diócesis que nos ha sido confiada. Nos sentamos en círculo, y el Papa nos dijo: “Allí sobre la mesa hay agua, y como somos humanos, a la izquierda hay un baño”. Todos nos echamos la carcajada.

Nosotros no le dimos ningún discurso, tampoco él. Nos habían avisado antes que le gusta al Papa tener un diálogo fraternal. Cada uno de nosotros, obispos, le presentamos la realidad de nuestra diócesis. Cuando llegó mi turno, le hablé al Papa de la diócesis de Choluteca, de sus sacerdotes, de sus religiosas, de sus seminaristas, de sus Delegados de la Palabra y de sus feligreses en mayoría pobre y humilde, y que quiere mucho a la Iglesia. Le dije: “Santo Padre, toda la Iglesia de Choluteca y de Honduras lo quiere mucho y ora por Ud. Si citara todos los nombres de los que me han pedido saludarlo, no podríamos salir de aquí hoy”. El Papa se echó una carcajada.

Le dije que nos dejamos guiar como Iglesia por el documento de Aparecida y por los escritos de él, en particular Evangelii Gaudium, Laudato Si y Amoris Laetitia. Le hablé también de mi preocupación por los muchos conflictos sociales que surgen a raíz de las concesiones dadas por el gobierno a las empresas mineras, fotovoltaicas o eólicas, sin consulta  previa con las comunidades vecinas. Le dije que nos dejamos guiar por la ecología integral que él propone en Laudato Si. El Papa reaccionó hablando del dios dinero, que tiende a reemplazar al verdadero Dios y que causa mucho daño al medio ambiente y a las comunidades pobres. Se refirió a la región panamazónica que está sometida a una destrucción implacable. Habló de un futuro sínodo de los obispos para esa región.

Un hermano obispo, Mons. David García, le dijo que hacía visitas pastorales a las parroquias y que tomaba tiempo para conocer a su gente. El Papa reaccionó diciendo: “Eso es lo importante, la cercanía a su pueblo, estar cerca de su pueblo”.

Nos agradeció por todo el empeño que ponemos en nuestro trabajo pastoral y nos animó a seguir adelante.

Después de hora y media de estar con él, vino la despedida, porque tenía el siguiente encuentro con 5,000 jóvenes en el Aula Pablo VI. Nos dio su bendición y algunos regalos.

Hemos quedado fuertemente impresionados por la sencillez del Papa, su acogida fraternal, su escucha atenta y su cercanía a nosotros. Lo sentíamos como un hermano mayor. Nuestro encuentro con él fue una bendición de Dios para la Iglesia y el pueblo de Honduras y para nosotros obispos.

Los demás días estamos realizando visitas a cada uno de los Dicasterios y Consejos Pontificios de la Curia Romana. En todos estamos encontrando personas que nos animan a seguir adelante en nuestra misión pastoral y que nos dan sugerencias oportunas.

Nos toca también celebrar la Eucaristía en cada una de las Basílicas mayores de Roma. Además de San Pedro, hemos estado en San Juan de Letrán. Hoy me toca presidir en San Pablo Extramuros, por compartir la vocación del Apóstol de las naciones. Ahí los llevo a todos ustedes, compañeros y compañeras misioneros, en mi oración. Mañana sábado coronaremos nuestra visita con la Virgen María, en la Basílica Santa María la Mayor.

Doy gracias a Dios por darme la oportunidad de realizar esta peregrinación en la Iglesia que preside el obispo de Roma, el sucesor de Pedro y el que lleva la solicitud de todas las Iglesias.

+ Guido Charbonneau p.m.e.

adlimina17

*Visita Ad Limina: Es la peregrinación que realizan los Obispos , en tiempos  determinados a  “los umbrales de los Apóstoles”, santos Pedro y Pablo, y donde también se presentan  en persona ante el Papa para dar cuenta del estado en que se encuentran sus diócesis.

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